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Documento 2 · Versión 1.0

Cartilla de campo de la RIIE

Las siete fases explicadas, con dos casos completos y trece ejemplos.

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CARTILLA DE CAMPO

RIIE

Ruta Integral para la Inclusión Escolar

Guía práctica de aplicación · 7 fases

Para quien trabaja dentro de la escuela

«Audita la barrera, no a la persona.»

El principio que gobierna las siete fases. Si de toda la cartilla solo te llevas una frase, que sea esta.

Paternostro Academy · Universo Pertenecer. Versión 1.0 · agosto de 2026. Documento gratuito del universo Pertenecer. Acompaña al libro Incluir. Una historia de la exclusión y un camino hacia la pertenencia. Andrés Alexander Paternostro Correa · paternostroacademy.com

Cartilla de campo de la RIIE

Ruta Integral para la Inclusión Escolar · Guía práctica de aplicación. Herramienta complementaria del libro Incluir. Una historia de la exclusión y un camino hacia la pertenencia.

Hecho en Colombia.

compartes, cita la fuente.

ANTES DE NADA

¿Es esta la guía que te toca? En casi todos los formatos escolares hay una casilla para decir que el apoyo se hizo. No hay ninguna para decir que no llegó a aplicarse. A eso lo llamamos aquí el registro de un solo lado. Esta cartilla existe para cerrarlo: para que un colegio pueda saber, con una cifra, cuántas veces un ajuste que se comprometió no llegó al aula.

Alrededor de cada estudiante hay cuatro sillas. Tres ya tienen su guía, y las tres son gratuitas. La cuarta se está escribiendo con quienes van a sentarse en ella.

Este proyecto sostiene que la inclusión falla, casi siempre, en el espacio que hay entre el colegio, la familia y los profesionales externos.

Por eso no hay un solo documento para todos. Hay uno por silla, escrito en su idioma y desde su lugar.

SI ERES...TU GUÍA ES...DE QUÉ TRATA
Directivo, docente,Esta cartillaLas siete fases de la ruta, con sus

orientador o docente herramientas y ejemplos ya de apoyo diligenciados.

Familia o cuidadorTu silla ya es tuyaQué hacer en cada momento, qué

preguntar y qué te garantiza la ley.

Profesional externoEl informe que sí seCómo escribir un informe que el aula

(terapeuta, usa pueda usar, y cuándo entrar y salir. psicóloga, médico)

EstudianteSe está escribiendoEl protocolo de coautoría ya está

con ellos publicado: «La cuarta silla». La guía será la última, y por una buena razón. Si el 27 de febrero de 2029 no existe, el autor se comprometió a decirlo en el mismo lugar donde publicó la promesa.

LAS TRES GUÍAS SE DESCARGAN GRATIS

Ninguna tiene versión de pago. Ninguna la tendrá.

LA RUTA DE UN VISTAZO

Las 7 fases de la RIIE

Una ruta no es una lista de requisitos: es un recorrido. Cada fase prepara la siguiente. La Fase 0 sostiene a todas.

Fase 0 · Instalar la cultura preventiva

El trabajo de fondo que evita que la mayoría de las dificultades lleguen a ser problemas. La única fase permanente.

Fase 1 · Activación temprana

Detectar a tiempo, con calma y en equipo, usando el RUAI. Reconocer que algo necesita mirarse mejor.

Fase 2 · Caracterización integral

Comprender al estudiante y su contexto antes de decidir nada. Auditar la barrera, no a la persona.

Fase 3 · La decisión técnica

El apoyo justo —ni más ni menos—, con la pirámide de apoyos como criterio. Decidir con método.

Fase 4 · El PIAR inteligente

Un plan vivo, no un formulario muerto: ajustar la enseñanza, no solo al estudiante.

Fase 5 · Implementar y hacer seguimiento

Un plan es una hipótesis, no una profecía: aplicarlo, observarlo y corregirlo con datos.

Fase 6 · Cierre digno

Ni abandonar ni eternizar: retirar el apoyo con criterio cuando el estudiante ya puede sostenerse.

CÓMO LEER CADA FASE

La anatomía de una fase

Todas las fases siguen exactamente las mismas diez secciones. Aprendes el orden una vez y sabes dónde encontrar cada cosa, en cualquier fase.

# SECCIÓN QUÉ ENCUENTRAS AHÍ

En pocas palabrasLa fase en una frase, y para qué sirve.
Antes de empezarCada término, definido en lenguaje sencillo.
¿Estás en esta fase?Cómo saber que te toca.
¿Quién hace qué?Los roles, claros. Incluidas las tres sillas.
Paso a pasoCada acción con su «cómo se hace».
Un caso realUn ejemplo trabajado de principio a fin.
Tus herramientasPlantillas, cada una con un ejemplo ya lleno.
Errores frecuentesQué NO hacer, y qué hacer en su lugar.
¿Lo hiciste bien?Autoevaluación por señales, no por examen.
Lo que sigueEl enlace a la fase siguiente.

CÓMO ORIENTARTE SIN ABRIR

Cada fase tiene su propio color y su número grande en la primera página. Si fotocopias en blanco y negro, el número te sigue orientando igual: la información nunca depende solo del color.

ANTES DE EMPEZAR

Cómo usar esta cartilla

Para quién es

Para quien trabaja dentro de la escuela: directivos, docentes, orientadores y docentes de apoyo.

No hace falta ser especialista en inclusión. Cada término se define en lenguaje sencillo la primera vez que aparece.

Las familias y los profesionales externos tienen su propia guía, escrita en su idioma. Están en la página anterior.

Las tres señales visuales

Bloques con una línea vertical al margen: una regla o una advertencia clave. Si

tienes prisa, lee al menos estos.

Recuadros con el rótulo EJEMPLO: una muestra concreta, casi siempre un

documento ya lleno.

Tablas de líneas finas: tus herramientas —plantillas, criterios y listas de

verificación— listas para copiar y usar.

Dos casos atraviesan toda la cartilla

Para que la ruta no se lea como una pila de fichas sueltas, seguimos a dos estudiantes a través de las fases, con sus documentos encadenados.

— Mariana, de segundo.Su dificultad se resuelve en el nivel focalizado. Verás su

RUAI, su Informe, el acta del comité, su PPA, su seguimiento y su cierre.

— Samuel, de quinto.Recorre el nivel individualizado completo: Informe, decisión,

PIAR, seguimiento y cierre. Mariana es la misma niña que atraviesa el libro Incluir. Allí se cuenta su historia; aquí se ve por dentro, fase por fase. Y conviene decir qué son, porque en esta materia la ambigüedad no es inocente: ni Mariana ni Samuel son estudiantes concretos. Son casos compuestos —patrones construidos a partir de muchas historias reales—, igual que todas las figuras del libro. Los documentos que verás diligenciados son verosímiles y no pertenecen a nadie. Es el único modo de mostrar un proceso completo sin exponer a un niño.

Cómo leerla

De dos maneras, ambas válidas.

De principio a fin, para entender la ruta completa. Es lo recomendable la primera vez.

O directo a la fase que necesitas hoy, porque cada una es autónoma y se puede aplicar sola.

Ráyala, adáptala, fotocopia sus herramientas. Es una herramienta de trabajo, no un texto para admirar.

El principio que lo gobierna todo

Audita la barrera, no a la persona.

Cuando un estudiante no puede, no preguntes qué le pasa a él. Pregunta qué de lo que hacemos se interpone en su camino. Todo lo demás —las siete fases, las herramientas, los ejemplos— es esa sola idea vuelta procedimiento.

Su relación con el libro

Una advertencia que esta cartilla te debe. La RIIE es una propuesta, no un método probado. Se apoya en principios con evidencia internacional sólida —la prevención temprana, los niveles de apoyo, el diseño universal— pero la ruta completa, tal como está aquí, no ha sido sometida todavía a un estudio que mida sus resultados. El libro publica, en su anexo, el diseño del estudio que la pondría a prueba y las condiciones bajo las cuales habría que abandonarla. Aplicarla es participar de una apuesta razonada, no seguir una receta comprobada, y tienes derecho a saberlo antes de empezar.

Las cuatro leyes de la pertenencia. Todo este proyecto cabe en cuatro frases, y están al final del libro. Primera: audita la barrera, no a la persona —cuando alguien no puede participar, la pregunta no es qué le pasa a esa persona, sino qué le pasa a ese diseño—. Segunda: diseña desde el origen, no repares al final. Tercera: el apoyo libera, no marca —todo apoyo existe para volverse innecesario; un andamio que nunca se desmonta deja de ser un andamio y se convierte en una jaula—. Y cuarta: nada sobre nosotros sin nosotros —ningún diseño sobre un grupo de personas es legítimo sin esas personas en la mesa—.

Esta cartilla es el «cómo». El libro Incluir es el «porqué».

Puedes usarla sola: está hecha para eso. Pero si quieres entender de dónde viene cada decisión, el libro te da los cimientos.

FASE

Instalar la cultura preventiva

El trabajo de fondo que evita que la mayoría de las dificultades lleguen a ser problemas. La única fase permanente.

En pocas palabras

La Fase 0 es el trabajo de fondo que logra que la mayoría de las dificultades nunca lleguen a convertirse en problemas.

No se activa ante un caso concreto: funciona todos los días, en todas las aulas, con todos los estudiantes.

Es la única fase permanente, y la más importante, porque sostiene a todas las demás. Si tu escuela hace bien la Fase 0, va a necesitar las otras seis muchas menos veces.

UNA IMAGEN PARA RECORDARLA

Las otras seis fases son la ambulancia. La Fase 0 es lo que evita que la mayoría de los accidentes ocurran.

Por eso, aunque sea la fase «cero», es donde más se gana.

Antes de empezar: lo que necesitas saber

Cinco palabras aparecen en toda la cartilla. Apréndelas ahora y el resto será fácil.

PALABRAQUÉ SIGNIFICA
BarreraAlgo del entorno —una regla, un método, un espacio, un material—

que le impide a un estudiante aprender o participar. La barrera no está en el niño: está en cómo hicimos las cosas. Una escalera es una barrera para quien usa silla de ruedas; la barrera es la escalera, no la

PALABRAQUÉ SIGNIFICA

persona.

AjusteUn cambio concreto que hacemos para quitar una barrera. Poner una

rampa, dar el texto también en audio, alargar un tiempo.

ApoyoCualquier recurso o estrategia que ayuda a un estudiante a aprender.

Nace siempre con una fecha de retiro: se da para dejar de hacer falta.

DUADiseño Universal para el Aprendizaje. Planear la clase, desde el

principio, con varias maneras de acceder al contenido, participar y demostrar lo aprendido.

Diversidad comoEl supuesto de que en cualquier aula habrá distintos ritmos, cuerpos

normal y formas de aprender. No es la excepción: es la regla.

¿Estás en esta fase?

Siempre.

Esta es la diferencia más importante de la Fase 0 con todas las demás: no se enciende ni se apaga.

No esperas a que un niño falle para «hacer Fase 0». La haces antes, todo el tiempo, para todos. Es el estado permanente de una escuela sana.

¿Quién hace qué?

La Fase 0 no es tarea de una sola persona: es de toda la escuela.

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 0
DirectivosProtegen el tiempo, los recursos y el bienestar del equipo. Hacen

de la Fase 0 una prioridad institucional, no un favor que cada docente hace por su cuenta. Sin su respaldo, nada de lo demás se sostiene.

Todos los docentesAdoptan el lenguaje común, planean con DUA y observan con los

indicadores. La Fase 0 vive, sobre todo, en lo que hace cada maestro en su aula.

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 0
Docente de apoyo uAcompaña, forma y sostiene el criterio técnico. No «se lleva los

orientador casos difíciles»: fortalece a todo el equipo. Es la figura que el libro llama articuladora de capacidad, y su nombre dice su tarea: no acompaña al niño, articula a los adultos y deja capacidad instalada. Se mide por lo que la escuela sabe hacer cuando ella no está.

FamiliasSe las trata como aliadas desde antes de que exista cualquier

problema, no solo cuando hay una crisis.

ProfesionalesNinguno en esta fase, y es una buena señal. Cuando la Fase 0

externos funciona, muchos estudiantes nunca llegarán a necesitar una consulta externa.

5 Pasoapaso

Sobre los límites reales

Auditar la barrera no significa que todo sea barrera. Hay tres cosas distintas y el equipo debe poder nombrarlas por separado: la condición del estudiante, la limitación funcional que produce, y la barrera que el entorno añade encima. La condición no se elige. La limitación se acompaña. La barrera se retira.

El error histórico —y el que este proyecto combate— es atribuirle a la condición lo que pertenece al diseño. Pero existe el error contrario, y también hace daño: atribuirle al diseño lo que pertenece a la condición. Produce colegios que insisten con ajustes cuando el estudiante necesita atención en salud, y docentes culpados por resultados que no dependían de ellos.

La ruta no cura, no sustituye al tratamiento médico ni al sistema de salud, y no garantiza que todos lleguen al mismo lugar. Lo que sí exige es que ninguna limitación real se convierta en el motivo por el que un estudiante deja de pertenecer al grupo.

Falta una silla en esa tabla, y el libro la señala en su capítulo 26: la del propio estudiante. Aunque no haya ningún caso abierto, una escuela que nunca le pregunta a sus estudiantes qué les ayuda a aprender está decidiendo sobre ellos sin ellos. En la Fase 0 eso se resuelve con poco: una pregunta abierta al curso, dos veces al año, sobre qué les facilita y qué les estorba. Es la fuente de información más barata y más ignorada de cualquier colegio.

Instalar la Fase 0 es levantar cinco cimientos. No hace falta hacerlos en un día; sí hace falta que, con el tiempo, estén los cinco.

PASO 1Acuerden un lenguaje y un supuesto común

Sin lenguaje común, cada docente inventa la inclusión por su cuenta y las decisiones dependen del temperamento de quien las tome.

Una escuela es, antes que nada, un grupo de personas que decide compartir unas palabras.

Reúnan al equipo y acuerden por escrito qué llaman barrera, qué llaman ajuste y

qué llaman apoyo. Usen las definiciones de la sección 2.

Acuerden cambiar una sola pregunta: en lugar de «¿qué le pasa a este niño?»,

entrenarse a preguntar «¿qué de lo que hacemos se interpone en su camino?».

Dejen el acuerdo escrito y visible. Lo que no se escribe, no se comparte.

PASO 2Instalen una formación docente que sí cambie la práctica

Capacitar no es lo mismo que formar. Las jornadas de un día sensibilizan, pero no cambian lo que pasa el lunes en clase.

Empiecen por lo más rentable, el DUA, y aplíquenlo a la planeación de siempre. Reserven un espacio fijo y periódico para que el equipo piense junto sobre casos reales.

PASO 3Instalen la observación preventiva

Es una forma concreta de «estar atentos» que permite ver un riesgo antes de que se vuelva fracaso.

Son señales tempranas, organizadas en tres familias, que los docentes tienen a la vista como guía de observación (herramienta 1).

PASO 4Diseñen desde el origen: lleven el DUA a la planeación

Al planear cualquier clase, hazte tres preguntas y asegúrate de tener más de una respuesta a cada una.

¿De cuántas maneras puede el estudiante acceder al contenido? Leer, escuchar,

ver, manipular.

¿De cuántas maneras puede participar? Solo, en pareja, moviéndose, con apoyos

visuales.

¿De cuántas maneras puede demostrar lo que aprendió? Por escrito, en voz alta,

con un dibujo, con un proyecto.

PASO 5Protejan el tiempo y el bienestar docente

Lo que quema al maestro no es el niño difícil: es operar solo, sin estructura, improvisando.

Un docente agotado no puede sostener ninguna inclusión.

Reserven tiempos institucionales protegidos para que los docentes piensen juntos.

Repartan la responsabilidad: ningún caso difícil debe recaer sobre una sola

persona.

LA REGLA DE ORO DE LA PREVENCIÓN

Cuando una señal aparece y persiste, no abras un expediente ni llames a la familia con alarma.

Prueba un ajuste pequeño —cambiar la consigna, ofrecer otra vía de participación, flexibilizar la evaluación— y observa qué pasa. En la mayoría de los niños, un gesto así basta. Ver antes es llegar a tiempo.

EJEMPLO

Acuerdo de la Escuela San Andrés:«En esta escuela, una barrera es algo de nuestro

entorno o de nuestros métodos, no del estudiante. Cuando un niño no avanza, nuestra primera pregunta no es qué le pasa a él, sino qué podemos ajustar nosotros».

Un caso real, de principio a fin

Así se ve una Fase 0 que funciona, un martes cualquiera.

En el salón de la profesora Daniela, treinta niños trabajan sobre un mismo tema, pero no de una sola manera. Unos recortan, otros escuchan la explicación en audio, una niña dibuja antes de escribir, un grupo lo discute en voz alta.

Daniela no diseñó cuatro clases. Diseñó una sola, con varias puertas de entrada.

Lo notable de ese salón no es lo que ocurre, sino lo que no ocurre: no hay ningún niño detenido frente a algo que no entiende, y no hay ninguna crisis.

Y sin embargo, hay al menos cuatro niños que en otra escuela ya serían «casos»: el que necesita moverse, el que se satura con el ruido, el que llegó de otro país, el que aprende mejor escuchando.

Aquí no son casos. Sus barreras se disolvieron antes de tener nombre. Ese es el fruto invisible de la Fase 0: los problemas que nunca llegan a serlo.

Daniela no está sola. Tiene un lenguaje común con sus colegas, una formación que le dijo qué hacer el lunes, y la certeza de que si algo se complica no será su fracaso privado, sino un asunto del equipo.

En ese mismo salón está Mariana, cuya dificultad con la lectura todavía no ha salido a la superficie. La veremos en la Fase 1.

Tus herramientas

Herramienta 1 · Guía de observación preventiva

Imprímela y tenla a la vista. Úsala para observar, nunca para diagnosticar.

SEÑALES ACADÉMICASSEÑALES EMOCIONALES YSEÑALES PEDAGÓGICAS

DE CONDUCTA

Desempeño que sube ySe aísla o se retrae cada vezDepende mucho del adulto

baja sin causa aparente. más. para empezar o sostener una tarea.

Dificultad persistente paraFrustración intensa yBaja autonomía en

seguir consignas, aunque repetida ante el error. actividades abiertas. entienda el tema.

Esfuerzo que no seConductas disruptivasParticipa muy poco, incluso

corresponde con el desproporcionadas a la en contextos seguros. resultado. situación.

Evita siempre cierto tipoCambios bruscos de ánimo.Solo rinde con una

de tareas. metodología o un formato muy específico.

Se bloquea o va muy lentoReacciones defensivas ante

en las evaluaciones. la corrección.

ADVERTENCIA QUE NUNCA HAY QUE OLVIDAR

Estas señales no son diagnósticos.

Detectar no es etiquetar, observar no es diagnosticar, anticipar no es exagerar. La guía sirve para mirar mejor, no para clasificar a nadie.

Herramienta 2 · Lista de instalación de la Fase 0

✓ VERIFICA QUE EN TU ESCUELA...

Hay un lenguaje común escrito y visible, y la pregunta cambió de «¿qué le pasa?» a «¿qué ajustamos?».

La formación docente es continua y situada, y los docentes dicen «esto me sirve mañana».

Los indicadores están a la vista, y todos conocen la regla de oro: señal persistente, ajuste pequeño, observar.

La planeación ofrece varias puertas de entrada desde el diseño.

Hay tiempo protegido para pensar juntos y la responsabilidad de los casos se reparte.

Errores frecuentes (y cómo evitarlos)

EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR
Creer que la Fase 0 es un mural, unConstruirla en la práctica diaria: cómo se enseña,

lema o un discurso de inauguración. cómo se evalúa, qué se hace cuando algo falla.

Reemplazar la formación continuaInstalar un proceso sostenido, situado en casos

por una capacitación de un día al reales, con acompañamiento. año.

Usar los indicadores comoUsarlos solo para observar y probar un ajuste.

diagnóstico: «este niño tiene...». Detectar no es etiquetar.

Coser los ajustes al final, comoDiseñar desde el origen con varias puertas de

parche, para uno o dos niños. entrada, para todos.

Dejar el bienestar del docente comoTratarlo como condición del sistema: tiempo

un asunto suyo, privado. protegido y responsabilidad compartida.

¿Lo hiciste bien?

No hay un examen. Hay señales. Si aparecen estas, tu Fase 0 está funcionando.

Escuchas menos «¿qué le pasa a este niño?» y más «¿qué podemos ajustar?».

La planeación ya ofrece, de entrada, varias maneras de aprender y demostrar.

Los docentes se sienten acompañados, no solos frente a los casos difíciles.

Con el tiempo: hay menos planes individuales formales, menos derivaciones al

médico por dificultades que eran pedagógicas, y mejor relación con las familias.

LA MEJOR SEÑAL DE TODAS

«No es que ahora tengamos menos estudiantes con dificultades; es que ahora sabemos qué hacer antes de que todo explote».

Es como lo resumió un directivo tras fortalecer estas prácticas.

Lo que sigue

La Fase 0 previene la mayoría de las barreras, pero no todas.

Cuando, pese a una buena cultura preventiva, una barrera persiste en un niño concreto y no cede a los ajustes cotidianos del aula, el sistema pasa a la Fase 1: la activación temprana.

FASE

Activación temprana

Detectar a tiempo, con calma y en equipo, usando el RUAI. Reconocer que algo necesita mirarse mejor.

En pocas palabras

La Fase 1 es el momento en que la escuela nota, temprano y con calma, que una barrera está persistiendo en un niño concreto.

Convierte la preocupación del maestro en evidencia compartida. Se activa cuando, pese a una buena Fase 0, una dificultad no cede a los ajustes cotidianos del aula.

Y se activa por lo que se ve en clase, no por un diagnóstico médico.

EL EQUILIBRIO QUE ENSEÑA

No esperar a que el niño fracase para actuar, que es llegar tarde. Pero tampoco convertir cada dificultad pasajera en una alarma, que es llegar con miedo.

La Fase 1 es aprender a caminar por el medio.

Antes de empezar: lo que necesitas saber

PALABRAQUÉ SIGNIFICA
Activar la rutaReconocer, con calma y en equipo, que un caso necesita más

atención de la que da el aula común. No es sonar una alarma: es un acto técnico y compartido.

RUAIRegistro Único de Alerta Inclusiva. La herramienta de esta fase: un

formato breve que transforma lo que un docente intuye en algo que el

PALABRAQUÉ SIGNIFICA

equipo puede mirar y verificar.

HechoAlgo observable que cualquiera podría ver: «se levanta del puesto en

tareas escritas largas». Un hecho no juzga.

JuicioUna etiqueta que interpreta: «es flojo», «es desatento». Un juicio

cierra puertas y no dice qué hacer. En el RUAI se evitan.

BarreraUna dificultad que sigue ahí después de haber probado, de verdad,

persistente los ajustes de la Fase 0. Lo contrario de una dificultad puntual o pasajera.

¿Estás en esta fase?

Estás en la Fase 1 cuando una barrera persiste pese a la Fase 0.

Pero saber cuándo NO activar es tan importante como saber cuándo hacerlo. Usa este criterio antes de dar el paso.

ACTIVA LA RUTA CUANDO...NO ACTIVES TODAVÍA (SIGUE

OBSERVANDO) CUANDO...

La dificultad es sostenida en el tiempo,La dificultad es puntual, o es parte de una

no de un día. adaptación: un niño nuevo, un mal mes.

Ya probaste, de forma consistente, losAún no probaste los ajustes universales de

ajustes universales de la Fase 0 y no manera consistente. bastaron.

Está registrada y la ve más de unaLa alarma nace del temperamento de un

persona. docente, de la presión de una familia o del miedo institucional, sin evidencia.

LOS DOS ERRORES QUE HAY QUE EVITAR

La negligencia (llegar tarde): ignorar señales persistentes «porque ya alcanzará», hasta que la dificultad se cronifica. La sobreintervención (llegar con miedo): activar procesos por ansiedad, sin evidencia, marcando al niño. Esta fase existe para no caer en ninguno de los dos.

¿Quién hace qué?

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 1
Docente titularObserva, registra los hechos en el RUAI y aporta la mirada de

quien convive con el estudiante a diario.

Otros docentes delSuman sus observaciones. A veces lo que un docente ve en

estudiante Lenguaje, otro no lo ve en Educación Física: juntarlas es lo que revela el patrón.

Equipo o comité deMira el RUAI en conjunto y decide, con criterio y sin prisa, si se

inclusión activa la ruta. La decisión no la toma nadie a solas.

DirectivoRespalda el proceso y protege el tiempo para hacerlo bien.
ProfesionalesNinguno todavía. La ruta se activa por lo que se ve en clase, no por

externos un papel. Si alguien exige un informe externo para poder empezar, eso no es prudencia: es una aduana.

5 Pasoapaso

PASO 1Confirma que es un patrón, no un episodio

Antes de registrar nada, asegúrate de que la dificultad se repite y se sostiene. Una mala semana no es una barrera.

Observa unos días. Si la señal aparece una y otra vez, en los mismos contextos, tienes un patrón. Si fue algo puntual, sigue en la Fase 0.

PASO 2Aplica el criterio: ¿activar o seguir observando?

Pasa el caso por la tabla de la sección 3.

Decir «esto todavía no activa la ruta» no es negligencia: es responsabilidad.

PASO 3Registra en el RUAI, con hechos y no con juicios

El RUAI es el corazón de esta fase. Tiene seis apartados. La regla que lo gobierna todo es una sola: escribe lo que se ve, no lo que se supone.

PASO 4Miren el RUAI en equipo y decidan

El RUAI no lo decide una persona. El equipo lo mira en conjunto, porque más de una mirada revela lo que ninguna ve sola.

La activación es un acto técnico, sereno y compartido, no el sobresalto de una maestra desbordada.

EJEMPLO

Mala práctica (adjetivos que juzgan):«El estudiante es desatento y desmotivado».
Registro técnico (hechos que permiten decidir):«Durante actividades escritas de

más de quince minutos, interrumpe la tarea, se levanta del puesto y pide ayuda de forma reiterada, incluso tras recibir instrucciones individuales».

Los seis apartados del RUAI

# APARTADO QUÉ ESCRIBIR EN ÉL

IdentificaciónGrado, grupo, contexto y qué docentes observaron. Sin

general diagnósticos ni antecedentes médicos: identificar es situar, no etiquetar.

Observaciones (losEl apartado más importante. Responde tres preguntas con

hechos) hechos: qué se observa, cuándo ocurre y en qué contextos.

Ajustes ya probadosQué ajustes universales intentaste, cuánto tiempo, en qué

asignaturas y con qué respuesta. Demuestra que no activas sin haber intentado nada.

IndicadoresDónde aparece la dificultad, en cuatro ámbitos: académico,

detectados emocional, conductual y pedagógico.

Frecuencia eCon qué frecuencia ocurre, con qué fuerza y si se sostiene.

intensidad Esto distingue lo puntual de lo persistente.

ConclusiónJustifica, sin diagnosticar, una sola cosa: por qué es

preliminar pertinente activar la ruta. Es una razón pedagógica, no una hipótesis médica.

Un caso real, de principio a fin

La dificultad de Mariana, de segundo, con la lectura ya no es una impresión: es un patrón.

Frente a eso, la escuela podría cometer cualquiera de los dos errores.

El primero sería no hacer nada: «ya alcanzará, cada niño tiene su ritmo». Amable, y una trampa: esperar tiene un costo, y lo paga el niño.

El segundo sería entrar en pánico: mandarla de golpe a una batería de especialistas, abrir un expediente, tratar una dificultad de lectura como una catástrofe. Eso no la protege: la marca.

Su maestra, Daniela, hace lo que la Fase 1 enseña. No guarda su preocupación en la cabeza ni la comenta en el pasillo: la escribe.

Anota, durante dos o tres semanas, lo que ve. Que Mariana evita leer en voz alta. Que su esfuerzo no se corresponde con su resultado. Que se bloquea cuando el reloj corre. Que en cambio entiende perfectamente cuando le leen.

Puestas juntas, esas observaciones dejan de ser una intuición y se vuelven evidencia. El equipo las mira, y solo entonces decide activar la ruta.

LO IMPORTANTE DE ESTA ESCENA

Nadie esperó un diagnóstico. La ruta se activó porque la barrera era real, observable y persistente. No porque un médico firmara nada. Mariana no fue ignorada, y tampoco convertida en emergencia. Fue, simplemente, vista. Y en inclusión, ver a tiempo es llegar a tiempo.

Tus herramientas

Herramienta 1 · El RUAI (formato y ejemplo lleno) Copia este formato. A la derecha va el ejemplo de Mariana, ya diligenciado.

CAMPO DEL RUAIEJEMPLO LLENO · MARIANA
1. IdentificaciónMariana, 2°B · Observada por la docente titular y la docente de

Lenguaje · Fecha: 12 de marzo.

2. ObservacionesQué: interrumpe la tarea, se levanta y pide ayuda de forma
CAMPO DEL RUAIEJEMPLO LLENO · MARIANA

(hechos) reiterada. Cuándo: en actividades escritas de más de 15 minutos. Contextos: Lenguaje y Ciencias. No ocurre en actividades orales o en grupo, donde participa con soltura.

3. Ajustes yaSe la sentó cerca de la docente, se fraccionaron las consignas y se

probados le dio más tiempo, durante tres semanas, en Lenguaje y Ciencias. Respuesta: mejora leve, no sostenida.

4. ÁmbitosAcadémico: rinde por debajo en tareas escritas largas. Emocional:

se frustra al no terminar. Conductual: se levanta, interrumpe. Pedagógico: solo rinde con apoyo directo constante.

5. Frecuencia eCasi a diario en actividades escritas extensas · intensidad media-

intensidad alta · sostenido desde hace un mes.

6. ConclusiónEs pertinente activar la ruta: hay una barrera persistente en las

preliminar tareas escritas largas que no cedió a los ajustes universales, con impacto en el aprendizaje. No se propone ningún diagnóstico: se propone comprender mejor la situación.

Herramienta 2 · Tarjeta del criterio

Es la tabla de la sección 3. Tenla a mano al momento de decidir: evita tanto llegar tarde como llegar con miedo.

Errores frecuentes (y cómo evitarlos)

EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR
Esperar demasiado «porque yaActivar cuando la señal persiste tras probar los

alcanzará». ajustes de la Fase 0. Ver a tiempo es llegar a tiempo.

Activar por ansiedad o presión, sinExigir el criterio de la sección 3: dificultad

evidencia. sostenida, ajustes probados, más de una mirada.

Llenar el RUAI con adjetivos: «esEscribir hechos observables: qué, cuándo, en

flojo», «es desmotivado». qué contextos.

Activar sin haber probado, deRegistrar en el apartado 3 qué se intentó y con
EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR

verdad, ningún ajuste universal. qué respuesta, antes de activar.

Tratar el RUAI como un diagnósticoRecordar que es una lectura pedagógica que

o un reporte disciplinario. abre una comprensión, no que cierra una etiqueta.

Que una sola persona decida laMirar el RUAI en equipo. Más de una mirada

activación en el pasillo. revela el patrón y protege al docente.

Pedirle a la familia un diagnósticoActivar por lo observado. El informe externo, si

como condición para empezar. llega, se integra en la Fase 2.

¿Lo hiciste bien?

El RUAI está escrito con hechos, no con juicios. Cualquiera podría verificar lo que

dice.

Puedes explicar por qué se activa la ruta sin nombrar ningún diagnóstico.

El apartado 3 muestra qué ajustes se probaron antes de activar.

La decisión fue serena y compartida, no el sobresalto de una sola persona.

UNA SORPRESA QUE VALE LA PENA CONOCER

Con frecuencia, el solo acto de registrar bien resuelve el problema. Cuando un docente nota que la niña se bloquea con instrucciones escritas y otro observa que participa con soltura en lo oral, el RUAI conecta esas dos miradas y revela lo que ninguno veía solo. Registrar no burocratiza: ordena, protege y, muchas veces, basta.

Lo que sigue

Activar la ruta no es decidir qué hacer: es decidir que hay que entender.

Con el RUAI listo, el sistema pasa a la Fase 2: la caracterización integral, donde el estudiante deja de ser «el caso» y vuelve a ser una persona a la que hay que comprender antes de decidir nada.

FASE

Caracterización integral

Comprender al estudiante y su contexto antes de decidir nada. Auditar la barrera, no a la persona.

En pocas palabras

La Fase 2 es el momento en que la escuela comprende al estudiante antes de decidir nada.

Aquí el niño deja de ser «el caso» y vuelve a ser una persona situada en un contexto.

Su lema lo resume todo: caracterizar no es clasificar; caracterizar es comprender para actuar mejor.

LO QUE ESTA FASE NO ES

No busca etiquetar, no diagnostica y no reemplaza al médico. Clasificar encierra al niño en una categoría. Caracterizar lo sitúa en un entramado de relaciones y posibilidades. Son cosas opuestas.

Antes de empezar: lo que necesitas saber

PALABRAQUÉ SIGNIFICA
CaracterizarComprender cómo aprende un estudiante, qué barreras enfrenta y

bajo qué condiciones progresa. Es abrir una comprensión, no cerrar una etiqueta.

CondiciónLo que le ocurre al cuerpo o al cerebro del estudiante: una sordera,

una parálisis, un trastorno del espectro autista, una enfermedad. No se elige y muchas veces no se cura. La escuela no la va a cambiar, y

PALABRAQUÉ SIGNIFICA

nombrarla no es etiquetar: etiquetar es hacer de ella la explicación de todo lo demás.

LimitaciónLo que esa condición hace que el estudiante no pueda hacer, o no

funcional pueda hacer de la manera habitual. Es real y no desaparece con un buen diseño: se acompaña. Negarla no es respeto, es abandono con buenos modales.

BarreraLo que el entorno añade encima: métodos, tiempos, formatos,

actitudes. Vive en el diseño, no en el cuerpo, y es lo único que esta fase se propone retirar.

La regla de lasLa condición no se elige. La limitación se acompaña. La barrera se

tres retira. Separarlas es el trabajo de la Fase 2, y confundirlas es el origen de casi todos los errores posteriores.

Clasificar oPoner al niño en una categoría. No es tarea de la escuela, y no es lo

diagnosticar que hace esta fase.

FuncionalidadNo importa que un rasgo simplemente exista, sino si de verdad

obstaculiza el aprendizaje o la participación. Distingue lo diferente de lo que estorba.

MultifuenteLa información viene de varias voces —docente, familia, estudiante

y, cuando existe, profesional externo—, nunca de una sola mirada.

CircunstanciaLa circunstancia es lo que rodea al niño, como una casa sin libros. La

frente a esencia esencia sería una supuesta falta de capacidad. Confundirlas es el error histórico de la educación: la circunstancia se cambia; la «esencia» no existe.

¿Estás en esta fase?

Estás en la Fase 2 cuando el RUAI de la Fase 1 confirmó una barrera real y persistente, y la ruta ya se activó.

La tentación, en ese punto, es enorme: poner una etiqueta y pasar a «arreglarla».

La Fase 2 existe para resistir esa tentación. Primero entender, después decidir. Nunca al revés.

Y para resistirla hay una pregunta que esta fase debe hacerse siempre, en voz alta y antes de decidir cualquier apoyo: de todo lo que estamos viendo, ¿qué parte es condición, qué parte es limitación y qué parte es barrera? La condición no la vamos a cambiar. La limitación la vamos a acompañar. La barrera es lo único que vamos a retirar. Un equipo que no separa las tres cosas termina exigiéndole a un cuerpo lo que no puede dar, o exigiéndose a sí mismo lo que ninguna metodología resuelve.

Y de ahí sale la segunda, que casi nunca se hace: de todo esto, ¿qué no nos corresponde? Si el estudiante necesita un tratamiento, una valoración médica o una medida de protección, la escuela no lo resuelve con ajustes. Lo que sí debe hacer es nombrarlo, dejarlo escrito y gestionar la derivación. Callarlo es la aduana del diagnóstico al revés.

¿Quién hace qué?

Aquí entran las tres sillas que rodean a cada estudiante: la escuela, la familia y los profesionales externos.

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 2
DocenteAporta la mirada de quien ve al estudiante cinco horas al día:

cuándo se apaga, qué evita, con qué se ilumina.

FamiliaAporta lo que ningún test captura: cómo aprende en casa, qué le

interesa, qué recursos y circunstancias trae.

EstudianteLa mirada más olvidada y más importante. Nadie sabe mejor que

él qué siente cuando se enfrenta a la tarea que le cuesta.

Profesional externoAporta condiciones controladas que el aula no puede producir.
(cuando existe)Su informe entra como insumo de primer orden, nunca como

veredicto. Si no existe, la ruta no se detiene un solo día.

Orientador o docenteOrganiza las miradas, cuida el enfoque pedagógico y redacta el

de apoyo informe. No decide en solitario ni impone lecturas clínicas.

POR QUÉ LA CUARTA SILLA NO ES OPCIONAL CUANDO EXISTE

El Decreto 1421 de 2017 enumera, entre los contenidos mínimos del PIAR, los informes de los profesionales de la salud que aportan a la definición de los ajustes. Prescindir de ellos sería tan torpe como esperarlos para empezar. Si el informe existe, se usa. Si no existe, la ruta sigue.

5 Pasoapaso

PASO 1Reúne las miradas, con las preguntas exactas

Ninguna mirada sola alcanza. Y a cada una hay que hacerle las preguntas correctas, porque la pregunta equivocada cierra la puerta que quieres abrir.

PASO 2Mira con los cinco principios

Úsalos como una lista de control de tu propia forma de mirar.

PASO 3Nombra la barrera, no a la persona

Este es el giro decisivo. Con las miradas reunidas, pregunta qué de verdad obstaculiza. Y casi siempre está en el entorno, no en el niño.

Por eso el lema de esta fase es, contra toda intuición: intervenir menos, pero intervenir mejor.

PASO 4Escribe el Informe de Caracterización

Todo culmina en un documento, pero en uno que abre en lugar de cerrar. No describe al niño por lo que le falta, sino por cómo aprende, qué barreras enfrenta y bajo qué condiciones progresa.

Y ojo: integral no significa extenso. Un buen informe no acumula pruebas; es coherente.

Las preguntas de cada mirada

LA MIRADAQUÉ PREGUNTAR (Y QUÉ NO PREGUNTAR)
El docente¿En qué momento de la clase se apaga? ¿Qué tarea evita? ¿Con qué

se ilumina? ¿Con qué metodología, formato o docente mejora?

La familia¿Cómo aprende en casa? ¿Qué le interesa? ¿Qué recursos y

circunstancias trae? Cuidado: no confundas la circunstancia (una casa sin libros) con la esencia (una supuesta incapacidad).

El estudianteNO preguntes «¿por qué no lees?»: es una acusación disfrazada de

pregunta. Pregunta «¿qué sientes cuando te toca leer?». A veces

LA MIRADAQUÉ PREGUNTAR (Y QUÉ NO PREGUNTAR)

media dificultad no está en el cerebro, sino en el recuerdo de una mala experiencia.

El profesional¿Con qué barreras es probable que choque, y en qué condiciones?

externo ¿Qué ajustes caben en un aula real? ¿Qué indicadores podemos observar nosotros? No preguntes «¿qué tiene?»: pregunta «¿qué hacemos el lunes?».

Los cinco principios de la mirada

PRINCIPIOEN LA PRÁCTICA
ContextualizaciónLee la respuesta del niño en relación con su contexto: con qué

mejora, con qué empeora. No le atribuyas a él lo que produce el entorno.

Funcionalidad¿Limita el aprendizaje? ¿Limita la participación? Fíjate en el impacto

real, no en la mera presencia de un rasgo.

MultifuenteCruza varias voces y momentos. Nunca decidas con una sola

mirada.

ProgresividadSin prisa. La comprensión se construye; no se decreta en una

reunión.

PedagogíaLa lectura pedagógica va antes que cualquier consideración clínica, y

primero la intervención educativa no se posterga esperando confirmaciones médicas. Este principio define la identidad de la RIIE.

EJEMPLO

Sin caracterización:«necesita refuerzo».

Con caracterización: comprende cuando el contenido se presenta de forma visual y progresa en lo práctico, pero se bloquea ante evaluaciones largas y tiempos rígidos.

Un caso real, de principio a fin

Activar la ruta no es decidir qué hacer: es decidir que hay que entender. Y la Fase 2 obliga a mirar a Mariana entera, no solo el pedazo de ella que falla.

La docente sabe en qué momento de la clase se apaga, qué tarea evita y con qué se ilumina.

La familia revela algo que ningún test habría capturado. La mamá trabaja de noche y en casa hay pocos libros, no por descuido, sino porque nunca sobró para comprarlos. Pero Mariana «lee» las etiquetas del mercado inventando la historia del producto, se sabe cuentos de memoria y arma relatos con los dibujos.

No es una niña sin lenguaje: es una niña a la que su circunstancia le llegó disfrazada de incapacidad.

Y la mirada más olvidada, la de la propia Mariana. Alguien, por fin, le pregunta no «¿por qué no lees?» sino «¿qué sientes cuando te toca leer?».

Y responde: que las letras se le mueven un poco, sí, pero sobre todo que le da vergüenza, porque el año pasado un compañero se rió cuando se equivocó.

La mitad de su «problema de lectura» no está en sus ojos: está en el recuerdo de una risa. Eso no lo mide ningún instrumento.

EL GIRO DE ESTA FASE

Al empezar, en el acta figuraba «la niña que no lee». Al terminar, aparece otra cosa: una niña a la que le encantan los cuentos y le aterra la página cronometrada.

El «caso» ha vuelto a ser una persona. Y eso no es una delicadeza sentimental: es una condición técnica, porque no se puede diseñar un buen ajuste para una etiqueta. Solo para un niño al que se conoce.

Tus herramientas

Herramienta 1 · Protocolo de las miradas

Es la tabla de preguntas del Paso 1. Úsala como guion de conversación con el docente, la familia, el estudiante y, cuando exista, el profesional externo.

Herramienta 2 · Informe de Caracterización (formato y ejemplo lleno)

CAMPO DELEJEMPLO LLENO · MARIANA

INFORME

Cómo aprendeComprende bien cuando el contenido es oral, visual o en grupo.

Puede explicar en voz alta lo que entendió.

BarrerasLas tareas escritas extensas y los tiempos rígidos la bloquean. No

identificadas es el contenido: es el formato y el reloj. Se añade una barrera emocional: la lectura en voz alta ante el grupo, por una experiencia previa de burla.

Condiciones en queCon consignas fraccionadas, apoyos visuales y la posibilidad de

progresa demostrar lo aprendido oralmente.

Recursos de laAlta comprensión oral, buena participación en grupo, interés por

estudiante las historias y los proyectos prácticos, memoria narrativa notable.

Las miradasDocente: se apaga en la escritura larga, se ilumina en lo oral.

Familia: en casa arma relatos, buena memoria, sin material escrito disponible. Estudiante: «me da vergüenza leer en voz alta». Externo: no hay informe al momento de este documento.

ProyecciónBase para decidir, en la Fase 3, el nivel de apoyo. No se propone

diagnóstico.

Las cinco condiciones de un buen informe

CONDICIÓNSIGNIFICA
ClaridadLo entiende cualquiera: docentes, directivos y familia. Un informe

que solo comprende quien lo redactó no sirve.

EnfoqueEvita etiquetas y lenguaje médico. No describe «trastornos», sino

pedagógico condiciones de aprendizaje y participación.

AccionableCada parte lleva a decisiones concretas: qué ajustar, qué apoyar,

qué priorizar.

CoherenteEs una lectura articulada, basada en la evidencia recogida. No una

suma de observaciones sueltas.

Con proyecciónNo cierra el proceso: lo abre. Es la base directa de la decisión de la

Fase 3.

Errores frecuentes (y cómo evitarlos)

EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR
Confundir caracterizar conDescribir cómo aprende y qué lo obstaculiza, sin

diagnosticar: «este niño tiene...». etiquetas ni lenguaje médico.

Acumular pruebas e informesBuscar coherencia, no cantidad. Integral no es

creyendo que «más es mejor». extenso.

Saltarse la voz del estudiante.Preguntarle a él, con la pregunta correcta: «¿qué

sientes cuando...?».

Esperar el informe externo paraActuar desde la fricción observada. Si el informe

actuar. llega, se integra y afina. Si no llega, la ruta no se detiene.

Tratar el informe externo como unTratarlo como un insumo de primer orden. La

veredicto que manda sobre el aula. decisión pedagógica es del colegio, que es quien la ejecuta y responde por ella.

Confundir la circunstancia con laLeer siempre el desempeño en su contexto. La

esencia. circunstancia se cambia.

Escribir un informe largo y clínicoEscribir uno claro, pedagógico y accionable, que

que nadie usa. cualquier docente pueda leer y aplicar.

¿Lo hiciste bien?

El «caso» volvió a ser una persona: puedes describir al niño, no una etiqueta.

Nombraste barreras (del entorno), no déficits (del niño).

Reuniste todas las miradas disponibles, incluida la del propio estudiante.

Si había informe externo, está integrado. Si no lo había, eso no detuvo nada.

El informe es tan claro que cualquier docente que reciba al niño sabría qué hacer

con solo leerlo. Recuerda: «integral» no se mide por el grosor del informe, sino por su utilidad. Más información no es más comprensión; a veces es solo más confusión.

Lo que sigue

Con la estudiante comprendida y la barrera nombrada, tienes sobre la mesa un retrato honesto: no de un «trastorno», sino de una aprendiz concreta.

Ese retrato deja abierta una pregunta estrictamente técnica: ¿qué nivel de apoyo necesita exactamente? Responderla es el trabajo de la Fase 3.

FASE

La decisión técnica

El apoyo justo —ni más ni menos—, con la pirámide de apoyos como criterio. Decidir con método.

En pocas palabras

La Fase 3 decide, con lo que se comprendió en la Fase 2, cuánto y qué tipo de apoyo necesita exactamente el estudiante.

Es la fase de la proporcionalidad: no todos necesitan lo mismo, y dar de más es tan dañino como dar de menos.

Aquí la escuela responde una sola pregunta, pero técnica: ¿en qué nivel de apoyo está este niño?

LOS DOS PELIGROS

Pasarse medicaliza: convierte en «caso» a quien solo necesitaba un ajuste. Quedarse corto abandona.

El arte de esta fase es acertar el punto justo.

Antes de empezar: lo que necesitas saber

PALABRAQUÉ SIGNIFICA
Nivel de apoyoCuánta y qué tipo de ayuda necesita un estudiante. Hay tres niveles,

de menos a más intenso. Siempre es revisable.

Apoyo universalEl que sirve a todos: el DUA de la Fase 0. Es la base. La mayoría de

los niños no necesita más que esto, bien hecho.

PALABRAQUÉ SIGNIFICA
Apoyo focalizadoAyuda dirigida y temporal para algunos, sin un plan individual formal.

Su instrumento es el PPA.

ApoyoUn plan formal y personalizado para pocos. Su instrumento es el

individualizado PIAR, que se construye en la Fase 4.

PPAPlan Pedagógico de Apoyo. El instrumento del nivel focalizado.

Deliberadamente ligero: seis campos.

PIARPlan Individual de Ajustes Razonables. El instrumento del nivel

individualizado.

CTIComité Técnico de Inclusión: el equipo que decide el nivel, en

conjunto. La decisión no la toma nadie a solas.

ProporcionalidadEl principio que gobierna toda la fase: dar el apoyo más justo, ni más

ni menos.

¿Estás en esta fase?

Estás en la Fase 3 cuando ya tienes el Informe de Caracterización de la Fase 2.

Ese retrato no dice, por sí solo, qué hacer. Deja abierta una pregunta puramente técnica: ¿qué nivel de apoyo corresponde?

Responderla, en equipo y con criterio, es todo el trabajo de esta fase.

¿Quién hace qué?

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 3
Comité Técnico deAnaliza el informe y decide el nivel de apoyo. Es el órgano de la

Inclusión decisión: colegiado, técnico, sin prisa.

DocenteAporta su lectura del aula y será, casi siempre, quien ejecute lo

que se decida. Su realidad manda: no se decide un apoyo que el aula no pueda sostener.

Orientador o docenteSostiene el criterio técnico y cuida que la decisión sea

de apoyo proporcional, no automática.

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 3
FamiliaParticipa en la decisión y consiente cuando hay un plan

individual. No se le notifica al final: se le pregunta antes.

Profesional externoPuede opinar sobre la intensidad del apoyo. No decide el nivel. Y

(cuando existe) evita pedir el máximo «por si acaso»: un apoyo que excede lo necesario marca al estudiante.

5 Pasoapaso

PASO 1Ubica la necesidad en la pirámide de apoyos

Todo apoyo cabe en tres niveles, ordenados como una pirámide: muchos abajo, pocos arriba. Ubicar bien al estudiante es casi toda la decisión.

PASO 2Recorre el árbol de decisiones

Hazte tres preguntas en orden. La primera que respondas «sí» define el nivel.

PASO 3Decide en el CTI, en conjunto

La decisión se toma en el comité, no en un pasillo ni en una sola cabeza. Ahí se contrasta el informe con el árbol y se escucha al docente que ejecutará.

Se deja por escrito, con una razón. Y se fija una fecha de revisión: ningún nivel es para siempre.

PASO 4Elige el instrumento proporcional

El nivel manda el instrumento, nunca al revés. Elegir el PIAR «por si acaso» cuando bastaba un PPA no es prudencia: es sobreintervención.

La regla es simple: el instrumento más ligero que resuelva la barrera. Si más adelante no alcanza, se sube de nivel; si se resuelve, se baja.

La pirámide de apoyos

NIVELPARA QUIÉNQUÉ ES E INSTRUMENTO
Universal (base)La mayoría de losEl diseño para la variedad de la Fase 0

estudiantes. (DUA). Sin plan aparte.

FocalizadoAlgunos, por unApoyos dirigidos y temporales. Instrumento:

(medio) tiempo. PPA.

NIVELPARA QUIÉNQUÉ ES E INSTRUMENTO
IndividualizadoPocos.Ajustes razonables sostenidos y

(cima) personalizados, formalizados. Instrumento: PIAR (Fase 4).

LO QUE REVELA LA FORMA DE LA PIRÁMIDE

La pirámide es ancha abajo por una razón. Si tu escuela pone a casi todos los niños con dificultades en la cima, con PIAR para todo, no está siendo cuidadosa: está fallando en la base. Un buen sistema resuelve la mayoría de los casos en los dos niveles inferiores.

El árbol de decisiones

PREGUNTASI LA RESPUESTA ES SÍ
1. ¿La barrera se resuelve con los ajustesNivel universal. No hace falta más.

universales del aula (DUA), bien aplicados?

2. ¿Necesita apoyos dirigidos y temporales,Nivel focalizado. Se hace un PPA.

pero no un plan individual formal?

3. ¿Requiere ajustes sostenidos yNivel individualizado. Pasa a la Fase

personalizados, que deben quedar formalizados 4 (PIAR). y con responsables?

LA CLÁUSULA ÉTICA DE ESTA FASE

Ningún apoyo puede convertirse en una condición de acceso que la familia deba pagar.

La regla, unificada por la Corte Constitucional en la Sentencia SU-475 de 2023 sobre el marco del Decreto 1421 de 2017, es clara: los ajustes y apoyos hacen parte del servicio educativo y no pueden trasladarse a la familia como una matrícula más alta. Y la Corte Constitucional, en la sentencia T-070 de 2024, estableció que el deber de proveer los apoyos educativos es del sector educativo y no puede trasladarse a las familias. Si en tu institución el nivel de apoyo depende de lo que la familia pueda pagar, el problema ya no es técnico: es de derechos.

Un caso real, de principio a fin

El Comité Técnico de Inclusión se reúne con el Informe de Caracterización de Mariana sobre la mesa.

El retrato es claro: comprende el contenido, pero se bloquea en las tareas escritas largas y con los tiempos rígidos. Responde bien a consignas fraccionadas, apoyos visuales y a poder demostrar oralmente lo que sabe.

El comité recorre el árbol. Pregunta 1: ¿basta el DUA del aula? Ya se probó en la Fase 1 y ayudó, pero no del todo.

Pregunta 2: ¿necesita apoyos dirigidos y temporales, sin un plan individual formal? Sí, exactamente eso. La barrera es específica y responde a ajustes concretos. No hay que ir más lejos.

La decisión: nivel focalizado, con un PPA. No un PIAR.

POR QUÉ ESA CONTENCIÓN ES LA BUENA PRÁCTICA

Formalizar un plan individual para una barrera que unos ajustes dirigidos pueden resolver habría convertido a una niña en un «caso», con papeleo y etiqueta, sin necesidad. Se le da el apoyo justo, con fecha de revisión en diez semanas. Si responde, se retira. Si no, se escala. Intervenir menos, pero mejor.

Hubo, además, un momento en esa reunión que conviene no idealizar. Cuando alguien mencionó la palabra «dislexia» como posibilidad, la mamá dijo lo que dicen casi todas las madres: que no le pusieran un rótulo a su hija.

Tenía derecho a esa desconfianza. Lo que pasó después fue lo único que había que hacer: se le explicó, sin condescendencia, que ese nombre no sería un veredicto sobre

Mariana sino un mapa de barreras probables, y que la decisión de ese día no era sobre lo que Mariana es, sino sobre cuánto apoyo necesita ahora.

No salió convencida ese día. Salió con algo mejor: sabiendo qué se decidió, por qué, cómo se sabría si funcionaba y cuándo se volvería a hablar.

Tus herramientas

Herramienta 1 · La pirámide y el árbol

Son las dos tablas de la sección 5. Tenlas juntas a la vista en cada reunión del CTI: la pirámide para ubicar, el árbol para decidir.

Herramienta 2 · Acta del CTI (formato y ejemplo lleno)

CAMPO DEL ACTAEJEMPLO LLENO · MARIANA
Estudiante y fechaMariana, 2°B · Reunión del CTI del 26 de marzo.
InsumoInforme de Caracterización de la Fase 2. Sin informe externo al

momento de la decisión.

BarreraTareas escritas extensas y tiempos rígidos. El contenido está

comprendido.

Recorrido del árbolPregunta 1 (solo DUA): insuficiente. Pregunta 2 (apoyos dirigidos y

temporales): sí. No se llega a la pregunta 3.

DecisiónNivel FOCALIZADO. Instrumento: PPA. No se abre PIAR.
Participación de laLa mamá asistió, aportó información determinante y quedó

familia informada de las cuatro respuestas: qué, por qué, cómo se medirá y cuándo se revisa.

RevisiónEn 10 semanas. Si responde, se retira el apoyo. Si no, se evalúa

escalar a la Fase 4 (PIAR).

Herramienta 3 · El PPA (formato y ejemplo lleno) Este es el instrumento del nivel focalizado, y el que más vas a usar. Tiene seis campos, y esa ligereza es deliberada.

Si tu PPA empieza a parecerse a un PIAR, algo va mal: o el nivel estaba mal decidido, o estás burocratizando un apoyo que debía ser ágil.

CAMPO DEL PPAEJEMPLO LLENO · MARIANA
1. Estudiante yMariana, 2°B · 26 de marzo.

fecha

2. BarreraSe bloquea en tareas escritas de más de 15 minutos y ante tiempos

cronometrados. Evita la lectura en voz alta ante el grupo.

3. AjustesFraccionar las consignas escritas. Ofrecer apoyos visuales

acordados sencillos. Permitir demostrar oralmente lo comprendido. No exigir lectura en voz alta ante el grupo hasta que ella se ofrezca.

4. ResponsableDocente titular, con acompañamiento del docente de apoyo una

vez por semana.

5. IndicadorCompleta las tareas escritas en clase sin abandonarlas, al menos

tres de cada cinco veces.

6. RevisiónA las 10 semanas. Si el indicador se cumple, se inicia el retiro por

etapas. Si no, se evalúa escalar a PIAR.

COMPARA LOS DOS INSTRUMENTOS

El PPA tiene seis campos. El PIAR de la Fase 4 tiene quince, e incluye objetivos, consentimiento, ajustes por tipo, evaluación y promoción, y un acta de cierre.

Esa diferencia de peso no es casual: es la proporcionalidad hecha documento. Si ves un PPA de ocho páginas, el problema no es el formato.

Errores frecuentes (y cómo evitarlos)

EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR
Abrir un PIAR para todo, «por siElegir el instrumento más ligero que resuelva la

acaso». barrera. El PIAR es para el nivel individualizado, no para el susto.

No dar ningún apoyo, o dejarlo enDecidir un nivel explícito, con ajustes y

«que el docente vea». responsables por escrito.

EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR
Que una sola persona decida elLlevar la decisión al CTI: colegiada, contrastada,

nivel. con acta.

Elegir el instrumento antes de mirarRecorrer primero el árbol. El nivel manda el

la necesidad. instrumento, no al revés.

Tratar el nivel como una etiquetaFijar fecha de revisión. Se puede subir si no

permanente. alcanza y bajar si se resuelve.

Decidir el nivel según lo que laDecidir por la barrera. El apoyo es un deber

familia pueda pagar. institucional, no una compra de la familia.

¿Lo hiciste bien?

El apoyo es proporcional a la barrera: ni más, que medicaliza, ni menos, que

abandona.

Se decidió en el CTI, con un acta que explica por qué ese nivel.

Elegiste el instrumento por la necesidad, recorriendo el árbol, no por costumbre.

La decisión tiene fecha de revisión: puede subir o bajar de nivel.

La familia salió sabiendo qué se decidió, por qué, cómo se medirá y cuándo se

revisa.

EL SELLO DE UNA BUENA DECISIÓN

La mejor Fase 3 no es la que más apoyos reparte, sino la que reparte los justos. Una escuela que resuelve la mayoría de sus casos en los niveles universal y focalizado, y reserva el PIAR para los pocos que de verdad lo necesitan, es una escuela que entendió la proporcionalidad.

Lo que sigue

El camino se bifurca según el nivel que se decidió.

Si el apoyo es universal o focalizado, se pasa directo a ponerlo en marcha: las fases 5 y 6, implementar, hacer seguimiento y cerrar. Es lo que ocurre con Mariana.

Si el apoyo es individualizado, hay una parada previa imprescindible: la Fase 4, donde se construye el PIAR.

FASE

El PIAR inteligente

Un plan vivo, no un formulario muerto: ajustar la enseñanza, no solo al estudiante.

En pocas palabras

La Fase 4 construye el PIAR: el plan personalizado para los pocos estudiantes que necesitan apoyo individualizado.

Todo el reto de esta fase cabe en una advertencia: que el PIAR sea una herramienta viva y no un formulario muerto. Un plan que de verdad guía la clase, no un papel que se llena para cumplir y se archiva.

LA REGLA DE ORO DEL PIAR

Ajustar la RUTA, no bajar la META.

El estudiante persigue el mismo destino que sus compañeros. Lo que cambia es el camino por el que llega. Si entiendes solo esto de toda la fase, ya entendiste lo esencial.

Antes de empezar: lo que necesitas saber

PALABRAQUÉ SIGNIFICA
PIARPlan Individual de Ajustes Razonables. El documento personalizado

que reúne las barreras de un estudiante, sus objetivos y los ajustes concretos para que aprenda con los demás.

Ajuste razonableUn cambio en el cómo, no en el qué, que quita una barrera sin bajar la

exigencia esencial y que es viable en el aula real. Razonable significa

PALABRAQUÉ SIGNIFICA

eficaz y posible.

AjustarCambiar el camino hacia el objetivo: dar el texto en audio, más

tiempo, otra forma de demostrar. El destino no se toca.

ModificarCambiar el objetivo mismo, pedir menos. Solo se hace cuando la

barrera es tan significativa que la meta debe cambiar, y se decide con criterio, nunca por comodidad.

SeguimientoRevisar, con fechas, si el plan funciona. Un PIAR sin seguimiento es

un deseo, no un plan.

¿Estás en esta fase?

Solo llegas a la Fase 4 si el CTI, en la Fase 3, decidió el nivel individualizado.

Si la decisión fue universal o focalizado, no pasas por aquí: vas directo a implementar, en las fases 5 y 6.

Esto es deliberado. El PIAR es para los pocos que de verdad lo necesitan. Construir uno «por si acaso» es, otra vez, sobreintervención.

¿Quién hace qué?

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 4
Docentes delCo-construyen los ajustes de su área y los ejecutan a diario. Un

estudiante ajuste que el docente no puede sostener no es razonable.

Orientador o docenteCoordina la construcción del PIAR, cuida que ajuste y no

de apoyo modifique, y que sea viable.

FamiliaCo-construye, aporta lo que sabe del niño y consiente el plan. El

PIAR no se le comunica: se hace con ella. Así lo establece el Decreto 1421 de 2017.

EstudianteParticipa según su edad. Un buen ajuste se siente distinto si el

niño lo entiende y lo eligió en parte. Su voz debe quedar registrada en el plan.

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 4
Profesional externoSus informes son contenido mínimo del PIAR según el Decreto
(cuando existe)1421. Aporta el mapa de barreras probables y puede revisar que

los ajustes traduzcan bien sus hallazgos. No firma la decisión pedagógica.

CTI y directivoValidan el plan y garantizan los recursos y el tiempo para

cumplirlo.

5 Pasoapaso

PASO 1Parte del Informe y de la decisión, no de cero

El PIAR no se inventa en una hoja en blanco: se construye desde el Informe de Caracterización y la decisión del CTI.

Si te sientas a llenarlo sin el informe delante, vas a producir un formulario, no un plan.

PASO 2Fija los objetivos: los mismos del grupo

Este es el paso donde más se falla. Los objetivos del estudiante son, salvo excepción justificada, los mismos de sus compañeros.

Bajar la meta por defecto es la forma amable de rendirse: mantiene al niño ocupado, pero lo condena a llegar siempre a menos.

PASO 3Diseña los ajustes razonables: ajustar, no modificar

Para cada barrera, diseña ajustes en tres frentes: cómo accede al contenido, cómo participa y cómo demuestra lo que aprendió.

PASO 4Asigna responsables, recursos y seguimiento

Cada ajuste tiene un responsable, los recursos que necesita y una fecha de revisión.

Un ajuste sin responsable no ocurre. Un plan sin fecha de revisión se fosiliza.

EJEMPLO

AJUSTAR (misma meta, otra ruta): dar el texto también en audio, permitir subrayar con apoyo, y dejar que demuestre la comprensión oralmente o con un organizador gráfico. El niño alcanza el mismo objetivo. MODIFICAR (baja la meta, evítalo salvo que sea imprescindible): pedirle solo que

«reconozca a los personajes». Ya no es el mismo objetivo.

QUÉ HACE «RAZONABLE» A UN AJUSTE

Cumple dos condiciones a la vez: quita la barrera y es posible en el aula real. Una lista de ajustes ideales que ningún docente puede sostener no es un plan generoso: es un plan que va a fracasar, y a dejar al docente con la culpa.

Un caso real, de principio a fin

Mariana se quedó en nivel focalizado: un PPA bastó. El PIAR es para otros pocos, con barreras más sostenidas.

Como Samuel, de quinto grado. Su caracterización mostró dificultades persistentes en comprensión lectora y expresión escrita, a la vez que una excelente comprensión cuando el contenido es oral o visual, y un bloqueo marcado ante las tareas largas y los cambios sin aviso.

El CTI decidió nivel individualizado. Ahora se construye su PIAR.

El equipo no empieza de cero: parte de su informe. Fija los objetivos —los mismos de quinto, no unos rebajados—. Y para cada barrera diseña ajustes que cambian la ruta, no el destino.

EL MOMENTO QUE DEFINE UN BUEN PIAR

Cuando el equipo propone «un acompañante individual permanente en todas las clases», el docente de apoyo hace la pregunta que salva al plan: «¿es posible sostener eso, de verdad, todos los días?».

No lo es. Y un ajuste imposible no protege a Samuel: lo condena a un plan que nadie cumplirá. Lo cambian por algo real: acompañamiento en las dos áreas críticas y materiales adaptados en el resto. Un PIAR inteligente no es el que promete más, sino el que cumple lo que promete.

Tus herramientas

Herramienta 1 · El PIAR (formato y ejemplo lleno)

CAMPO DEL PIAREJEMPLO LLENO · SAMUEL
1. Estudiante eSamuel, 5°· Construido desde el Informe de Caracterización

insumos (Fase 2) y la decisión de nivel individualizado del CTI (Fase 3).

2. Insumos externosInforme de terapia ocupacional de febrero. Aporta el mapa de

considerados barreras y los ajustes de anticipación. No condicionó el inicio del proceso, que empezó en octubre del año anterior.

3. BarrerasComprensión lectora y expresión escrita sostenidamente por

debajo del grado. Bloqueo ante tareas largas y ante los cambios sin anticipar.

4. ObjetivosLos mismos de quinto grado. No se rebajan.
5. Ajustes deTextos también en audio. Consignas visuales, fraccionadas y

acceso anticipadas.

6. Ajustes deTiempo adicional. Tareas por pasos. Aviso previo de las

participación transiciones y los cambios de actividad.

7. Ajustes dePuede demostrar lo aprendido oralmente o con organizadores

demostración gráficos. Evaluaciones en formato flexible.

8. Apoyos yAcompañamiento del docente de apoyo en Lenguaje y Sociales

responsables (áreas críticas). Materiales adaptados en las demás. Responsable de cada ajuste: el docente del área.

9. SeguimientoRevisión cada periodo académico, con indicadores de avance. Se

retira lo que ya no haga falta; se refuerza lo que falte.

10. Voz yConstruido con la familia y con Samuel. En la primera línea del plan

consentimiento están sus propias palabras sobre lo que le pasa cuando le toca escribir. Ambos participaron y consintieron.

11. Contexto fueraVive con la abuela y una hermana de quince. Hace las tareas en la

del aula cocina, con televisor encendido. Va a fútbol los sábados, donde no aparece ninguna de las barreras del aula. Dato que cambia el plan: rinde mejor cuando escucha que cuando lee, también en casa.

12. RecursosAudífonos y un dispositivo con lector de texto en Lenguaje y

necesarios Sociales. Organizadores gráficos impresos. Ninguno exige compra nueva: el colegio ya los tiene y estaban sin asignar.

CAMPO DEL PIAREJEMPLO LLENO · SAMUEL
13. Proyectos delSe suma al club de lectura en voz alta de la jornada contraria, que

colegio es para todos y no para él. Ningún ajuste que aísle: los proyectos del PIAR deben ser los del colegio, abiertos a cualquiera.

14. Otra situaciónCambió de colegio dos veces en tres años. Su expediente llegó

relevante incompleto. Se pidió a la institución anterior y aún no llega: se deja escrito para que nadie lo confunda con falta de proceso.

15. Actividades paraDos audiolibros elegidos por él y una libreta de cinco líneas diarias.

el receso Sin tareas de refuerzo: la continuidad no es castigo, y unas vacaciones sin descanso rompen lo que se ganó.

Lista de verificación del PIAR frente a la Directiva 005 de 2026 del MEN La Directiva 005 del Ministerio de Educación Nacional (MEN), del 24 de julio de 2026, reitera los nueve contenidos que el Decreto 1421 de 2017 fijó para el plan individual. El formato de arriba los cubre todos, y los campos 11 a 15 existen exactamente por eso: se añadieron después de cotejar el formato original contra la Directiva, campo por campo, y encontrar que faltaban. Aquí está la correspondencia, para que puedas demostrarla en una visita de supervisión sin tener que reconstruirla.

La valoración pedagógica llega por el campo 1, desde el Informe de Caracterización. Los informes de profesionales externos, por el campo 2. Los objetivos y metas de aprendizaje, por el campo 4. Los ajustes curriculares, didácticos, evaluativos y metodológicos, repartidos entre los campos 5, 6 y 7. El contexto del estudiante dentro y fuera del establecimiento, por los campos 3 y 11. Los recursos físicos, tecnológicos y didácticos, por el campo 12. Los proyectos específicos del colegio distintos de lo ya programado en el aula, por el campo 13. Cualquier otra situación relevante, por el campo

Y las actividades en casa para los periodos de receso, por el campo 15.

Y ahora fíjate en lo que la lista de la Directiva no trae, porque dice más que todo lo que trae: la orientación nacional detalla nueve contenidos sobre cómo se construye un plan y ninguno sobre cómo termina. La fecha de revisión y el criterio de cierre —el campo 9 de este formato— es lo único del instrumento que no está en ninguna norma, y es lo único que impide que el plan se vuelva permanente. Un PIAR que cumple los nueve contenidos y no tiene fecha de salida cumple la norma y no cumple su propósito, porque un apoyo sin horizonte de retiro deja de ser apoyo y se vuelve etiqueta. Si prefieres no rehacer tu formato, descarga el del universo Pertenecer (documento 9; los instrumentos de las fases 1 a 3 están en el documento 10, los registros del día a día en el 13, y el modo de sumarse a la validación en el 14): trae los quince campos, la banda de quién llena cada bloque, el bloque de evaluación y promoción, los siete criterios de la Corte para el apoyo en el aula, y un acta de cierre digno que ningún otro formato en circulación tiene.

Herramienta 2 · Prueba de «ajustar frente a modificar» Ante cada ajuste, pregúntate: ¿el estudiante sigue persiguiendo el mismo objetivo que el grupo?

Si la respuesta es sí, estás ajustando, y está bien. Si es no, estás modificando: detente y confirma que de verdad es imprescindible.

Errores frecuentes (y cómo evitarlos)

EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR
Llenar el PIAR para cumplir yConstruirlo desde el informe y usarlo a diario en

archivarlo. clase. Un PIAR vive en el aula, no en la carpeta.

Bajar los objetivos «para que le vayaConservar la meta del grupo y rediseñar la ruta.

bien». Modificar solo cuando sea imprescindible y justificado.

Escribir una lista de ajustes idealesExigir que cada ajuste sea viable en el aula real.

pero imposibles. Razonable significa eficaz y posible.

Construir el PIAR solos, sin la familiaCo-construirlo. Quien no participa del plan, no lo

ni el estudiante. sostiene. Y la norma lo exige.

Ignorar el informe externo que síIntegrarlo como insumo. La norma lo enumera

existe. entre los contenidos mínimos del PIAR.

Dejar el PIAR sin responsables niAsignar un responsable a cada ajuste y una fecha

fecha de revisión. para revisar y ajustar el plan.

¿Lo hiciste bien?

Se usa en clase todos los días: no vive archivado.

Los objetivos son los mismos del grupo: ajustaste la ruta, no bajaste la meta.

Cada ajuste es viable en el aula real: el docente puede sostenerlo.

Lo co-construiste con la familia y el estudiante, y la voz del estudiante quedó escrita.

Tiene responsables y fecha de revisión.

LA PRUEBA DEFINITIVA

Un PIAR no se juzga por lo completo que se ve en el papel, sino por lo que cambia en la vida del niño un martes cualquiera. El mejor PIAR es invisible: se nota no porque haya mucho papeleo, sino porque el estudiante, sencillamente, aprende con los demás.

Lo que sigue

Con el plan construido —sea un ajuste universal, un PPA o un PIAR—, llega el momento de la verdad: ponerlo en marcha y ver si funciona.

Eso es la Fase 5. Porque un plan que no se ejecuta bien es solo un buen deseo escrito.

FASE

Implementar y hacer seguimiento

Un plan es una hipótesis, no una profecía: aplicarlo, observarlo y corregirlo con datos.

En pocas palabras

La Fase 5 pone el plan en marcha y vigila si funciona, para corregirlo sobre la evidencia.

Aquí es donde la inclusión deja el papel y entra al aula real. Y aquí es donde la mayoría de los planes se pierden, no por estar mal diseñados, sino por no ejecutarse ni revisarse.

LA IDEA QUE LO CAMBIA TODO

Un plan es una hipótesis, no una profecía.

No es una promesa de que todo saldrá bien: es la mejor apuesta que pudiste hacer con lo que sabías. Diseñar bien es la mitad. La otra mitad es observar y ajustar.

Antes de empezar: lo que necesitas saber

PALABRAQUÉ SIGNIFICA
ImplementarPoner el plan en acción de verdad, en la clase de cada día. No es

«tenerlo listo»: es que ocurra.

SeguimientoRevisar, con regularidad y con evidencia, si el plan está funcionando.

Poco y seguido, no mucho y al final.

Indicador deUna señal observable, acordada antes de empezar, que te dice si vas

avance bien. Sin indicadores, «me parece que mejoró» es solo una opinión.

PALABRAQUÉ SIGNIFICA
Evidencia frente aLa evidencia es lo que puedes mostrar: un trabajo, un dato, una

impresión observación registrada. La impresión es lo que sientes. Las decisiones se toman con la primera.

Desvanecer elIr retirando poco a poco una ayuda a medida que el estudiante ya no

apoyo la necesita. Un buen apoyo trabaja para volverse innecesario. Esto es lo que el libro llama el cierre digno, y conviene saber que es la única fase de esta ruta que ningún sistema educativo de la región regula: los seis países revisados dicen con detalle cómo entra un apoyo, y ninguno dice cómo sale.

¿Estás en esta fase?

Estás en la Fase 5 en cuanto tienes un plan definido, del nivel que sea: un ajuste universal, un PPA o un PIAR.

Todos los caminos de la ruta desembocan aquí, porque todos los planes hay que ejecutarlos y vigilarlos.

La caracterización más brillante y el PIAR más fino no valen nada si no llegan, cada mañana, al aula.

¿Quién hace qué?

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 5
DocenteEjecuta el plan en clase y observa la respuesta del estudiante día

a día. Es el motor de esta fase.

Docente de apoyoAcompaña, resuelve dudas y sostiene la implementación.

Acompaña, no reemplaza: el objetivo es que el aula sea capaz, no crear una dependencia.

Equipo o CTIRevisa la evidencia en los cortes de seguimiento y decide los

ajustes. La corrección de rumbo no la improvisa una persona sola.

Familia y estudianteAportan información desde casa y desde la propia vivencia.

Cuando el estudiante puede vigilar su propio avance, el apoyo se

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 5

vuelve suyo.

Profesional externoTrabaja en la misma dirección que el aula. Si en terapia se hace

(cuando existe) lo contrario que en clase, el niño paga la incoherencia. Media hora de coordinación al periodo evita meses de trabajo cruzado.

5 Pasoapaso

PASO 1Pon el plan en marcha de verdad

El primer enemigo no es el plan malo: es la brecha entre el papel y el aula.

Antes de arrancar, revisa una sola cosa: ¿sabe cada docente involucrado, exactamente, qué va a hacer distinto mañana? Si la respuesta es vaga, el plan todavía no está implementado.

PASO 2Define de antemano cómo sabrás si funciona

Antes de empezar, no después, acuerda dos o tres indicadores de avance.

«Que mejore» no sirve. «Que complete las tareas escritas en clase sin abandonarlas» o «que participe en la lectura oral al menos una vez por semana», sí.

PASO 3Haz seguimiento breve y frecuente, con evidencia

El error clásico es guardar todo para una gran reunión de fin de periodo. Para entonces, si algo iba mal, ya se perdieron meses.

Haz lo contrario: cortes breves y frecuentes, unos minutos cada pocas semanas, mirando evidencia real.

PASO 4Ajusta sobre la evidencia, no «insistas más»

Cuando un ajuste no funciona, la reacción instintiva es insistir. A veces es correcto; muchas veces es una trampa que repite lo que no sirve.

Si el ajuste funciona, mantenlo y empieza a desvanecerlo. Si no funciona, cámbialo. El plan era una hipótesis; los datos acaban de darte una mejor.

DISTINGUE PERSEVERAR DE INSISTIR

Insistir en un ajuste que no funciona no es perseverancia: es terquedad con buena conciencia.

Cambiar a tiempo, sobre la evidencia, no es rendirse: es hacer ciencia con el cuidado de un niño.

Un caso real, de principio a fin

Samuel · nivel individualizado

El PIAR de Samuel entra al aula. Durante las primeras semanas, sus docentes lo ejecutan y observan, con dos indicadores fijados de antemano: que complete las tareas de comprensión sin abandonarlas, y que su desempeño en las evaluaciones orales refleje lo que sabe.

En el primer corte de seguimiento, con los trabajos reales sobre la mesa, la evidencia habla con claridad.

Dos ajustes funcionan de maravilla: con los textos en audio, Samuel comprende; en las evaluaciones orales, demuestra un dominio que la página escrita le escondía.

Pero un tercer ajuste falla. El organizador gráfico que le pidieron, en vez de aliviarlo, le añadió una tarea nueva y lo abruma. Es una barrera que el propio plan creó sin querer.

El equipo no insiste con el organizador. Mira la evidencia y decide: mantiene el audio y la demostración oral, y reemplaza el organizador complejo por unas preguntas guía más simples.

No es un fracaso del plan: es el plan haciendo justo lo que debía, probarse y corregirse. Tres semanas después, Samuel completa sus tareas sin abandonarlas.

Mariana · nivel focalizado

El PPA de Mariana también entra al aula, y con menos ruido. Su docente fracciona las consignas escritas y le ofrece demostrar oralmente lo comprendido.

En el corte de la semana seis, el indicador se cumple: completa las tareas escritas sin abandonarlas cuatro de cada cinco veces.

Un solo ajuste no funcionó. Los apoyos visuales que le prepararon eran demasiado cargados y la distraían más de lo que la ayudaban. Se simplificaron a una sola tarjeta con tres pasos. Nadie insistió con los otros.

Que un apoyo focalizado se ajuste dos veces en un semestre no es señal de mal diseño: es señal de que alguien lo está mirando.

Tus herramientas

Herramienta 1 · Registro de seguimiento (formato y ejemplo lleno)

CAMPO DELEJEMPLO LLENO · SAMUEL, CORTE 1, SEMANA 6

REGISTRO

Plan e indicadoresPIAR de Samuel. Indicadores: (1) completa tareas de comprensión

sin abandonarlas; (2) las evaluaciones orales reflejan lo que sabe.

Qué se implementóTextos en audio · evaluación oral · organizador gráfico para

estructurar respuestas.

EvidenciaCon audio, comprende y termina las tareas. En lo oral, demuestra

observada dominio alto. El organizador gráfico lo abruma: abandona la tarea al llegar a él.

LecturaDos ajustes funcionan; uno creó una barrera nueva.
DecisiónSe mantienen audio y evaluación oral. Se retira el organizador

complejo y se reemplaza por preguntas guía simples.

Próximo corteEn 3 semanas. Verificar si, sin el organizador, completa las tareas.

Herramienta 2 · Tarjeta de indicadores

Antes de empezar cualquier plan, escribe dos o tres señales observables de que va bien. Guárdalas.

Son la diferencia entre «creo que mejoró» y «mejoró, y aquí está la prueba».

Errores frecuentes (y cómo evitarlos)

EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR
Diseñar el plan y no volver a mirarlo.Programar cortes de seguimiento breves y

frecuentes desde el primer día.

Decidir por impresión: «me pareceDecidir por evidencia: trabajos, datos,
EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR

que va mejor». observaciones registradas.

Guardar todo para una gran reuniónRevisar poco y seguido. Detectar tarde cuesta

de fin de periodo. meses del niño.

Cuando algo no funciona, «insistirCambiar el ajuste sobre la evidencia. El plan era

más» con lo mismo. una hipótesis; corrígela.

Convertir el seguimiento en unUsar un registro ligero. Si quita más tiempo del

papeleo pesado que nadie sostiene. que ahorra, sobra.

Dejar el apoyo puesto para siempreDesvanecerlo a medida que el estudiante ya no lo

«por si acaso». necesita. Eso abre la Fase 6.

Que el trabajo externo y el del aulaCoordinar media hora por periodo. El niño no

vayan en direcciones distintas. debería tener que reconciliar dos métodos opuestos.

¿Lo hiciste bien?

El plan de verdad ocurre en clase: cada docente sabe qué hace distinto cada día.

Fijaste indicadores de avance antes de empezar, y los estás mirando.

Tomas decisiones con evidencia, no con impresiones, en cortes breves y

frecuentes.

Ya ajustaste al menos una vez sobre esa evidencia, y empezaste a desvanecer lo

que funciona.

UNA SEÑAL QUE SORPRENDE

Un plan bien implementado casi nunca sobrevive intacto a su primer mes. Y eso es una buena noticia.

Si tu plan no ha cambiado en nada, probablemente no lo estás mirando de verdad. La rigidez, aquí, es señal de abandono; la corrección, de cuidado.

Lo que sigue

Hay un final que casi nadie planea, y es el más importante de todos: el buen cierre.

Cuando un apoyo cumplió su tarea y el estudiante ya no lo necesita, retirarlo bien es tan técnico y tan cuidadoso como haberlo diseñado. A eso se dedica la Fase 6.

FASE

Cierre digno

Ni abandonar ni eternizar: retirar el apoyo con criterio cuando el estudiante ya puede sostenerse.

En pocas palabras

La Fase 6 cierra bien el proceso: retira un apoyo cuando ya cumplió su tarea, sin abandonar y sin eternizar.

Es la fase más olvidada de todas. Casi todos los sistemas saben abrir un proceso; pocos saben cerrarlo. Y sin embargo, es la prueba de fuego de si toda la ruta funcionó.

Porque un apoyo que no termina nunca es un apoyo que no logró enseñar autonomía.

LA IMAGEN QUE LA EXPLICA

Un buen apoyo trabaja para volverse innecesario. Es un andamio: sostiene mientras se construye, y baja cuando la obra se sostiene sola. Un andamio que nunca se retira significa una de dos cosas: o la obra nunca se terminó, o el andamio se volvió la obra. Cerrar bien es el arte de bajar el andamio en el momento justo.

Antes de empezar: lo que necesitas saber

PALABRAQUÉ SIGNIFICA
CierreRetirar formalmente un apoyo porque ya cumplió su función. No es

dejar de cuidar al niño: es reconocer que ya no necesita ese sostén.

AutonomíaQue el estudiante pueda hacer, por sí mismo o con estrategias
PALABRAQUÉ SIGNIFICA

propias, lo que antes requería el apoyo. Es el objetivo de todo apoyo.

DependenciaCuando el niño solo funciona mientras esté el apoyo, y este ya no lo

lleva hacia la autonomía sino que lo sostiene indefinidamente. Es el riesgo de no cerrar.

DesvanecerRetirar el apoyo poco a poco, no de golpe, para que la autonomía se

afiance. Se cierra desvaneciendo, casi nunca cortando.

EmpalmeLa entrega de un estudiante a un nuevo docente o colegio. Un cierre

por transición: se pasa lo que funciona, en lenguaje funcional y sin etiquetas.

¿Estás en esta fase?

Llegas a la Fase 6 por uno de tres caminos, y cada uno se cierra distinto.

El apoyo cumplió su tarea. El seguimiento muestra que la barrera se resolvió o

que el estudiante ya la maneja con autonomía. Se cierra desvaneciendo.

El estudiante hace una transición. Cambia de grado o de colegio. No se cierra el

cuidado: se entrega con continuidad.

La barrera no se resolvió. Aquí NO se cierra como un fracaso ni se abandona: se

vuelve a entrar en la ruta, a caracterizar y decidir de nuevo, con todo lo aprendido.

¿Quién hace qué?

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 6
Equipo o CTIDecide el cierre sobre la evidencia de autonomía, no por el

calendario. Y decide, si la barrera persiste, la reentrada a la ruta.

DocenteConfirma que el estudiante sostiene por sí mismo lo que antes

requería apoyo, y acompaña el desvanecimiento.

Docente de apoyoRetira su presencia de forma gradual. Su éxito no se mide por

cuántos casos acompaña, sino por cuántos logra soltar.

Familia y estudianteViven el cierre como un logro, no como un retiro de ayuda.

Conviene saber que quien más se resiste al cierre no suele ser la

QUIÉNSU PAPEL EN LA FASE 6

escuela: es la casa. Soltar también es cuidar.

Profesional externoSe retira también, y por etapas. Esta es la fase donde más falla el

(cuando existe) acompañamiento externo: un apoyo que sigue al tercer año no está haciendo mal su trabajo, está haciendo otro.

Docente o colegio queRecibe el empalme: qué barreras persisten y qué ajustes

recibe funcionan, en lenguaje funcional.

5 Pasoapaso

PASO 1Confirma que se puede cerrar, por evidencia y no por calendario

El peor motivo para cerrar es «se acabó el año».

Cierra por evidencia de autonomía: el estudiante completa sin el apoyo lo que antes no podía, usa por iniciativa propia las estrategias que aprendió, y pide los ajustes cuando los necesita.

PASO 2Desvanece, no cortes de golpe

Retirar un apoyo de un día para otro suele provocar una recaída que parece decir «el niño aún lo necesita», cuando en realidad solo dice «lo retiramos mal».

Del acompañamiento diario al de dos veces por semana. De la ayuda para empezar la tarea a un recordatorio. Del recordatorio a nada.

PASO 3Cierra con dignidad: que sea un logro, no un abandono

Para la familia y el estudiante, retirar un apoyo puede sonar a «ya no te vamos a ayudar». Dale la vuelta: es una graduación.

Nómbralo como lo que es —«ya puedes hacer esto por ti mismo»— y déjalo por escrito en un acta de cierre breve.

PASO 4Si hay transición o la barrera persiste, entrega con continuidad

No entregues un rótulo («es un niño con tal cosa»); entrega un mapa útil («se bloquea con tareas escritas largas; funciona con audio y demostración oral»).

Y si la barrera no se resolvió, no cierres como fracaso: reingresa a la ruta con lo aprendido. Ningún proceso termina en «no se pudo», sino en «probemos, ahora, otra cosa».

Un caso real, de principio a fin

Mariana · el cierre de un apoyo focalizado

El caso de Mariana se cierra antes que el de Samuel, y eso es exactamente lo que debía pasar.

A las diez semanas, su docente confirma lo que el indicador prometía: completa las tareas escritas sin abandonarlas.

Y hay algo más, que ningún indicador había previsto. Hace poco, Mariana pidió por su cuenta leer en voz alta delante de la clase. La niña que evitaba la página cronometrada se ofreció a leer.

El comité retira el PPA por etapas y conserva una sola cosa que todavía le sirve: la opción de demostrar oralmente cuando la tarea es larga.

Un apoyo focalizado que dura un semestre y se retira no es un caso menor. Es la mayoría de los casos, cuando la ruta funciona.

Samuel · el cierre de un apoyo individualizado

Han pasado dos periodos desde que Samuel empezó su PIAR. En el corte de seguimiento, la evidencia es inequívoca.

En Lenguaje, usa el audio por su cuenta, sin que nadie se lo recuerde. Completa las tareas de comprensión sin acompañamiento. Y, algo aún mejor, cuando un texto lo supera, lo pide él mismo: «¿puedo escucharlo?».

Ha aprendido no solo a comprender, sino a gestionar su propia barrera. Eso es autonomía.

El equipo cierra el acompañamiento del docente de apoyo en Lenguaje. No de golpe: primero pasó de diario a dos veces por semana, luego a un repaso quincenal, y Samuel sostuvo cada escalón.

EL CIERRE COMPLETO

Como Samuel pasa a sexto el año próximo, el cierre incluye un empalme.

Pero sus docentes no le entregan al siguiente un expediente con una etiqueta: le entregan un mapa útil —qué lo bloquea todavía, qué ajustes funcionan— para que el año que viene no empiece de cero. Cerrar bien no fue dejar de cuidar a Samuel: fue demostrar que el cuidado funcionó.

Tus herramientas

Herramienta 1 · Acta de cierre (formato y ejemplo lleno)

CAMPO DEL ACTAEJEMPLO LLENO · SAMUEL
Estudiante y planSamuel, 5°· Cierre del acompañamiento individualizado del PIAR.
Motivo del cierreAutonomía alcanzada en el área crítica: usa el audio por iniciativa

propia y gestiona su barrera.

EvidenciaCompleta tareas de comprensión sin acompañamiento. Pide los

ajustes cuando los necesita. Sostuvo cada escalón del desvanecimiento.

Qué se desvaneceAcompañamiento del docente de apoyo en Lenguaje, retirado por

etapas.

Qué se conservaOpción de demostración oral en evaluaciones largas, todavía útil.
Para la transiciónAl pasar a 6°se entrega en lenguaje funcional: «se bloquea en

tareas escritas extensas; funciona con audio y demostración oral». Sin etiquetas.

ComunicaciónComunicado a Samuel y a su familia como un logro, con lo que ya

puede hacer solo.

Herramienta 2 · Regla del empalme

Al entregar a un estudiante, hazte esta pregunta: ¿estoy entregando un rótulo o un mapa?

Un rótulo dice quién «es» el niño y cierra puertas. Un mapa dice qué lo obstaculiza y qué funciona, y abre el trabajo del siguiente docente.

Entrega siempre mapas.

Errores frecuentes (y cómo evitarlos)

EL ERRORQUÉ HACER EN SU LUGAR
No cerrar nunca, «por si acaso».Cerrar cuando la evidencia muestra autonomía.

Un apoyo eterno delata un apoyo que no enseñó.

Cortar el apoyo de golpe.Desvanecer por etapas y observar cada escalón.

La recaída suele ser del método, no del niño.

Cerrar «porque se acabó el año», sinCerrar por autonomía demostrada, no por

evidencia. calendario.

Vivir el cierre como retiro de ayuda.Comunicarlo como una graduación: «ya puedes

hacer esto por ti mismo».

Tratar una barrera no resuelta comoReingresar a la ruta con lo aprendido. No se

un fracaso y abandonar. termina en «no se pudo», sino en «probemos otra cosa».

Entregar, en la transición, unaPasar un mapa funcional: qué barreras persisten,

etiqueta en vez de información útil. qué ajustes funcionan.

Cerrar en el colegio y dejar elCoordinar también esa salida. Las tres sillas

acompañamiento externo abierto tienden a alargar el apoyo, y las tres deben soltar. indefinidamente.

¿Lo hiciste bien?

Cerraste por evidencia de autonomía, no por el calendario.

Desvaneciste el apoyo por etapas, y el estudiante sostuvo cada escalón.

El estudiante y la familia lo vivieron como un logro, no como un abandono.

Si hubo transición, entregaste un mapa funcional, no un rótulo.

LA MEDIDA FINAL

La mejor medida del éxito de todo el proceso no es cuánto apoyo se dio, sino cuánto apoyo se pudo retirar. Una escuela que sabe cerrar es una escuela que de verdad enseñó a sus estudiantes a caminar solos. Que es, al final, lo único que la educación se propuso siempre.

Lo que sigue: el círculo se cierra

Esta es la última fase de la ruta, y su «lo que sigue» es, en realidad, el regreso al principio.

El estudiante que cierra su proceso no queda fuera de nada: vuelve a la cultura de la Fase 0, la misma que sostiene a todos, ahora con más autonomía y con una escuela que aprendió algo nuevo cuidándolo.

LA PARADOJA CON LA QUE TERMINA LA RUTA

Toda la ruta existe para necesitarse cada vez menos. Cuanto mejor funcionan la prevención y los cierres, menos casos escalan y más rápido vuelven a la autonomía. El horizonte no es una escuela con una ruta perfecta para gestionar la exclusión, sino una escuela tan bien diseñada que la ruta casi no haga falta. La RIIE, como todo buen andamio, trabaja para volverse innecesaria.

PARA LAS SITUACIONES QUE NO APARECEN EN EL MANUAL

¿Y si...? La ruta enseña qué hacer cuando el proceso avanza razonablemente bien. La realidad tiene otras preguntas. Estas son las seis más frecuentes.

¿Y si la familia se niega a firmar el PIAR? Primero, averigua qué está pasando. Una negativa casi nunca es un capricho: suele ser miedo a la etiqueta, o la sensación de que le entregaron un documento terminado.

Si es lo segundo, tienen razón, y el error es tuyo: eso no era co-diseño, era notificación con silla incluida. Vuelve a abrir el plan.

Si es miedo a la etiqueta, explica que el plan no es un veredicto sobre su hijo, sino una lista de ajustes revisable, con fecha.

Y si aun así no firma, no suspendas los apoyos. Deja constancia de la posición de la familia, aplica los ajustes que no requieren su consentimiento y fija una revisión corta. El derecho del estudiante no depende de una firma.

¿Y si el colegio no tiene docente de apoyo? La ruta funciona igual, con una diferencia: el criterio técnico lo sostiene el equipo, no una persona.

Prioriza la Fase 0, que es la que menos depende de figuras especializadas y la que más casos evita. Y define quién convoca el comité, aunque sea el coordinador académico.

Lo que no puedes hacer es trasladarle a la familia la tarea de conseguir a esa persona. El deber de proveer los apoyos es institucional.

¿Y si el informe externo contradice lo que vemos en el aula? No es un conflicto: es información. Las dos miradas son parciales y las dos son ciertas en su contexto.

Un niño puede rendir en un consultorio silencioso, con tiempo abierto y un adulto atento, y bloquearse en un salón con treinta personas y un reloj corriendo. Eso no invalida ninguno de los dos datos: los explica.

Lo útil es preguntar en qué condiciones se observó cada cosa. Y recordar la regla: el informe entra como insumo, no como veredicto. La decisión pedagógica es de quien la va a ejecutar.

Si la contradicción persiste, pide media hora de conversación con quien firmó el informe. Casi siempre se resuelve ahí.

¿Y si la familia exige un acompañante y la evidencia no lo respalda? Es de las situaciones más difíciles, y conviene entenderla antes de responderla. Detrás de esa petición casi siempre hay una familia que se cansó de que no pasara nada.

No discutas la solución que trae. Discute el nivel de apoyo, que es revisable, y muestra la evidencia con la que decidiste.

Y explica lo que la Corte Constitucional estableció en 2024: el acompañamiento es excepcional, se determina dentro del PIAR y no debe ser permanente ni para todas las actividades. Un apoyo que excede lo necesario no protege al estudiante: lo marca.

Ofrece una alternativa concreta y una fecha de revisión corta. «No» a secas es lo que fabrica tutelas.

¿Y si la familia interpone una tutela mientras el proceso avanza? Que la relación entre en clave jurídica no suspende la ruta. Al contrario: sigue aplicándola, y documenta.

Un RUAI con hechos, un informe pedagógico, un acta de comité con su razón y un registro de seguimiento son la mejor respuesta posible a un requerimiento. No porque sean una defensa, sino porque demuestran que hubo proceso.

Y cuida algo que se pierde con facilidad en esos meses: que el docente no deje de innovar por miedo a equivocarse. Un aula a la defensiva le hace más daño al estudiante que cualquier fallo.

¿Y si el estudiante llega a mitad de año, con diagnóstico y sin ningún proceso? No empieces por el diagnóstico. Empieza por la Fase 2.

Un diagnóstico te dice con qué barreras es probable que choque. No te dice cómo aprende, qué lo bloquea en tu aula concreta ni bajo qué condiciones progresa. Eso hay que averiguarlo.

Pide el PIAR o los documentos del colegio anterior, pero léelos como un mapa, no como una sentencia. Y observa dos o tres semanas antes de decidir el nivel.

LA REGLA QUE ATRAVIESA LAS SEIS RESPUESTAS

En todas ellas, lo que resuelve no es una norma: es volver a la evidencia y a las cuatro respuestas.

Qué se decidió · por qué · cómo lo sabremos · cuándo volvemos a hablar.

PARA TENER A MANO

La ruta, en una línea

Imprime esta página y pégala donde el equipo la vea.

Instalar la cultura preventiva

El trabajo de fondo que evita que la mayoría de las dificultades lleguen a ser problemas. La única fase permanente.

Activación temprana

Detectar a tiempo, con calma y en equipo, usando el RUAI. Reconocer que algo necesita mirarse mejor.

Caracterización integral

Comprender al estudiante y su contexto antes de decidir nada. Auditar la barrera, no a la persona.

La decisión técnica

El apoyo justo —ni más ni menos—, con la pirámide de apoyos como criterio. Decidir con método.

El PIAR inteligente

Un plan vivo, no un formulario muerto: ajustar la enseñanza, no solo al estudiante.

Implementar y hacer seguimiento

Un plan es una hipótesis, no una profecía: aplicarlo, observarlo y corregirlo con datos.

Cierre digno

Ni abandonar ni eternizar: retirar el apoyo con criterio cuando el estudiante ya puede sostenerse. Es lo que el libro llama el cierre digno, y es la única fase que ningún sistema educativo de la región regula: todos dicen con detalle cómo entra un apoyo y ninguno cómo sale.

Audita la barrera, no a la persona.

La ruta mínima

Esta cartilla describe la ruta completa, y la ruta completa supone que tu institución tiene comité, alguien en orientación, dirección con margen para decidir y un lugar donde guardar registros. Muchas escuelas no tienen nada de eso. Si es tu caso, esta sección es tu punto de partida y no una versión de consolación.

Si le quitas a la ruta el comité, el orientador, el presupuesto y los formatos, quedan cuatro movimientos y ninguno cuesta dinero.

1 · Mirar. Ante una dificultad, pregunta qué barrera encuentra este estudiante en lugar de qué le pasa. Es gratis y cambia todo lo que viene después.

2 · Anotar. Tres o cuatro observaciones escritas, con hechos y no con juicios, en el cuaderno que ya tienes. Es el RUAI en su forma más pobre, y así sigue funcionando: convierte una impresión en un patrón.

3 · Decidir con fecha. Prueba un ajuste y escribe el día en que lo vas a revisar, aunque quien decide y quien revisa seas tú. La fecha no es para el comité: es para que ese apoyo no siga puesto por inercia dentro de tres años, ni desaparezca sin que nadie lo note.

4 · No decidir solo. Cuéntaselo a alguien: otro docente, la familia, la supervisora cuando pase. El comité, en su versión mínima, es una segunda mirada. Su función no es la formalidad: es que la decisión no dependa de una sola cabeza cansada.

Mirar, anotar, decidir con fecha y no decidir solo. Eso es la RIIE cuando se le quita todo, y es también su núcleo: las siete fases son ese mismo ciclo con más gente y más garantías. Cada uno de los cuatro movimientos, sostenido en el tiempo, construye la capacidad que después permite montar la ruta completa.

Advertencia honesta: esta versión mínima no ha sido puesta a prueba en escuelas rurales o multigrado. Procede de retirar de la ruta completa las estructuras que presupone. Aplícala sabiendo eso, y si algo no funciona en tu contexto, escríbenos: es la clase de corrección que este proyecto necesita.

Los términos de la ruta, en un solo lugar. Es el mismo idioma que usan el libro y las guías de familias y profesionales.

TÉRMINOQUÉ SIGNIFICA
Ajustar frente aAjustar cambia el camino hacia el objetivo. Modificar cambia el

modificar objetivo mismo. La regla es ajustar la ruta, no bajar la meta.

AjusteUn cambio concreto para quitar una barrera.
Ajuste razonableAjuste que quita la barrera y además es viable en el aula real. Las

dos condiciones son inseparables.

ApoyoRecurso o estrategia que ayuda a aprender. Nace con fecha de

retiro.

Auditar la barreraAnte una dificultad, examinar el diseño antes que a la persona. El

principio que gobierna las siete fases.

BarreraObstáculo del entorno que impide aprender o participar. Vive en el

diseño, no en el cuerpo.

CaracterizarComprender cómo aprende un estudiante y qué lo obstaculiza.

Abre una comprensión; no cierra una etiqueta.

Cierre dignoRetirar un apoyo con evidencia de que cumplió su función. El error

más grave no es cerrar mal: es no cerrar nunca.

CondiciónLo que ocurre en el cuerpo o el cerebro del estudiante. No se

elige, no siempre se explica y la escuela no la modifica. No es lo mismo que limitación ni que barrera.

CTIComité Técnico de Inclusión. Decide el nivel de apoyo, de forma

colegiada y con acta.

Decreto 1421 deNorma colombiana de educación inclusiva. Establece que el PIAR

2017 se construye con la familia y el estudiante, e incluye los informes de salud entre sus contenidos mínimos.

DesvanecerRetirar un apoyo por etapas, no de golpe, para que la autonomía
TÉRMINOQUÉ SIGNIFICA

se afiance.

Docente de apoyoFigura del Decreto 1421. Su tarea principal es acompañar

pedagógico pedagógicamente a los docentes de aula, no al estudiante.

DUADiseño Universal para el Aprendizaje. Planear con varias formas

de acceder, participar y demostrar, desde el origen.

EmpalmeEntrega de un estudiante a un nuevo docente o colegio. Se pasa

un mapa funcional, nunca un rótulo.

Evidencia frente aLa evidencia se puede mostrar. La impresión se siente. Las

impresión decisiones se toman con la primera.

Fase 0La cultura preventiva. La única fase permanente, y la que sostiene

a todas las demás.

Hecho frente a juicioUn hecho es observable y verificable. Un juicio interpreta y cierra

puertas. El RUAI se escribe con hechos.

Indicador de avanceSeñal observable, acordada antes de empezar, que dice si el plan

va bien.

InterfazEl espacio entre los tres sistemas que rodean al estudiante.

Donde nadie responde y donde los procesos se pierden.

Limitación funcionalLo que la condición impide hacer, o hacer del modo habitual. Es

real y no la disuelve un buen diseño: se acompaña.

Nivel de apoyoUniversal, focalizado o individualizado. Es revisable: se sube y se

baja.

PIARPlan Individual de Ajustes Razonables. Instrumento del nivel

individualizado.

PPAPlan Pedagógico de Apoyo. Instrumento del nivel focalizado.

Deliberadamente más ligero que el PIAR.

ProporcionalidadDar el apoyo más justo, ni más ni menos. Pasarse medicaliza;

quedarse corto abandona.

RIIERuta Integral para la Inclusión Escolar. Las siete fases de esta
TÉRMINOQUÉ SIGNIFICA

cartilla.

RUAIRegistro Único de Alerta Inclusiva. Convierte la intuición del

docente en evidencia compartida.

Sentencia T-070 deFallo de la Corte Constitucional. Adopta el término «apoyo

2024 educativo para la inclusión» y establece que el deber de proveerlo no se traslada a las familias.

Tres sillasEl colegio, la familia y los profesionales externos. Todos aportan,

uno firma, y el que firma responde.

ANTES DE CERRAR

Esta cartilla no está terminada

Y hay una razón para decírtelo en la última página, no en la primera.

Un manual operativo no se puede mejorar en un escritorio. Solo se mejora con quien lo usa un martes, con treinta niños delante y el tiempo encima.

Por eso esta versión se publica abierta a revisión, junto con el libro Incluir y las guías de familias y profesionales externos. Todas con la misma fecha de cierre.

Qué te pedimos

Tres cosas, y las tres son la misma pregunta desdoblada.

— Qué de esto no es verdad en tu experiencia.Si un procedimiento no funciona en

tu institución real, dilo.

— Qué de esto te deja fuera o te acusa.Si un pasaje trata a los docentes o a los

directivos con injusticia, dilo.

— Qué falta aquí que solo tú puedes ver.La situación que enfrentas cada año y que

este manual no contempla.

Qué recibes a cambio

Cada aporte recibirá una respuesta escrita y pública, con una de tres decisiones: incorporado, incorporado en parte, o no incorporado.

Los que se rechacen se publicarán igual, con el argumento de por qué. Ese registro queda abierto para que cualquiera pueda verificar si estas páginas escucharon de verdad.

Y quienes participen aparecerán en los créditos de la edición definitiva.

LA MESA

Ahí están también, gratis, la guía para familias y la guía para profesionales externos.

Esta cartilla acompaña al libro Incluir. Una historia de la exclusión y un camino hacia la pertenencia, de Andrés Alexander Paternostro Correa.

Paternostro Academy · Universo Pertenecer · paternostroacademy.com · Versión 1.0 · agosto de 2026 Uso libre y gratuito. La única condición es citar la fuente: Paternostro Correa, A. A. (2026), Universo Pertenecer, Paternostro Academy, paternostroacademy.com. Si lo adaptas, di qué cambiaste.

Cómo citar

Paternostro Academy. (2026). Cartilla de campo de la RIIE (versión 1.0). Ruta Integral para la Inclusión Escolar. paternostroacademy.com

Ruta Integral para la Inclusión Escolar · Paternostro Academy